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Viernes 29 de Octubre de 2010

Educación diferenciada: una opción de libertad

18:30 h | diferenciada | chequeescolar | Trackback

José J. Camacho

Según informaciones de Daily Telegraph del 1 de octubre 2010, tras varios años de declive, en Gran Bretaña los colegios sólo para varones o mujeres vuelven a aumentar, porque muchos padres ven que sus hijos así mejoran los resultados académicos y se atienden mejor sus necesidades específicas. También transcribe (aceprensa.com) un informe realizado por la Independent Association of Prep Schools (IAPS), que representa a 600 colegios privados en Inglaterra, y muestra que el 61% de colegios masculinos de la IAPS han experimentado un aumento de alumnos en el presente curso.

Ya esto ocurre en EE.UU. desde que el Departamento de Educación –señala un estudio de zenit.com agosto, 2010– permitió la educación diferenciada por sexos en la enseñanza pública. En este año, según Single Sex Public Education, 540 nuevas escuelas públicas han adoptado educación diferenciada.

Washington Post (8-08-2010) cuenta la experiencia de algunas de estas escuelas. Una de las principales ventajas de las clases separadas es que las diferencias entre chicos y chicas pueden explotarse en beneficio de ambos, dice Leonard Sax, psicólogo, autor de libros como Why Gender Matters. De hecho, en las escuelas visitadas para el reportaje, las clases de chicos son más movidas y competitivas, mientras que las de chicas son más ordenadas y dedicadas al trabajo en equipo.

También hace notar que la presencia de chicos y chicas en las mismas aulas no equivale a realizar la igualdad entre hombres y mujeres. Esto concluye Marie Duru-Bellat, investigadora de Sciences Po, en la Revue de l’OFCE, nº 114 (julio 2010). Presenta una investigación sobre el funcionamiento de las clases mixtas y en síntesis muestra que en la vida diaria de la clase se reproducen los estereotipos de los roles sociales masculinos y femeninos, atribuyendo parte de la responsabilidad a los educadores por exigir de modo diferente a chicos y a chicas. Marie Duru-Bellat toma como ejemplo las materias científicas: inconscientemente, los educadores esperan más de los chicos en estas materias, y por lo tanto les exigen más. Por el contrario, dan menos atención a las chicas, a las que se supone menos dotadas en estas asignaturas. En cambio, en las clases no mixtas, al no haber esta diferencia de trato, ellas tienen más facilidad para destacar plenamente. La conclusión de la socióloga es que la instauración de la coeducación no produce lo esperado en términos de igualdad de género y que habría que plantearse seriamente volver a las clases diferenciadas por sexos, al menos de un modo parcial y puntual.

Por otra parte, se impone cada vez más la idea de que la educación separada evita, al menos en parte, ocasiones para experiencias sexuales precoces. Está comprobado estadísticamente que en alumnas de escuelas mixtas es mayor el índice de embarazos y abortos, y que los divorcios y los fracasos matrimoniales son mayores en personas provenientes de escuelas mixtas. En este aspecto la polémica sobre la coeducación se centra entre los 10 y los 18 años.

Podría concluirse que hay que ir por la libertad: la educación separada de hombres y mujeres es algo que los padres deben poder elegir. Además de las razones psicológicas, muchos padres desean para sus hijos un ambiente formativo sereno, en el que puedan desarrollarse, particularmente en la adolescencia. No es justo que los centros educativos públicos –sostenidos por todos– deban ser mixtos; y, además, que se niegue apoyo económico a los privados que tengan educación diferenciada.

1. Rafael Trius i Panadès Sábado 30 de Octubre de 2010 | 17:20 h

Estupendo este escrito, especialmente en el aspecto del primer derecho de los padres en el ejercicio de su libertad y de su responsabilidad, especialmente en este tema tan trascentente como es el de la educación de sus hijos.
¡Felicidades!