jump to navigation

Domingo 29 de Noviembre de 2009

Navarro-Valls: Valoro la entereza y valentía de los objetores a EpC

19:35 h | Libros,Noticias | chequeescolar | Trackback

Los anima a “continuar la lucha” y alerta sobre el riesgo que implicaría una ley de objeción de conciencia: “Regular suele ser sinónimo de recortar”. Los socialistas presumen de que el Gobierno alejó a la FERE de los obispos en la polémica de EpC

REDACCIÓN HO.- Rafael Navarro-Valls, catedrático de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid y Secretario General de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, anima a los objetores a Educación para la Ciudadanía (EpC) a defender el reconocimiento de su derecho ante el Tribunal Constitucional y, llegado el caso, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Así mismo, elogia “la entereza y valentía de esas familias que están sufriendo por su conciencia” y las alienta a “continuar la lucha”.

Todo ello lo manifestó el pasado jueves 26 de noviembre en Guadalajara, donde impartió una conferencia titulada “Las objeciones de conciencia en una sociedad democrática” en el centro cultural de la Caja Rural, dentro del ciclo ‘Soluciones Solidarias’ de la ONG Cooperación Social.

Navarro-Valls, tras una breve pero exhaustiva descripción de las causas de la objeción y de los distintos ámbitos en los que se invoca, se refirió especialmente a la objeción de conciencia del personal sanitario y de los farmacéuticos. Durante la hora y media que duró el acto, mencionó también numerosos casos reales de objeción de conciencia en todo el mundo.

El insigne jurista destacó que el de la objeción de conciencia es un tema de primer orden internacional, de lo que puede ser una buena muestra el hecho de que, en su primera reunión, Benedicto XVI y Obama dedicaran a este asunto casi el 40% del tiempo que duró el encuentro. Y es que, a juicio del conferenciante, se está planteando a nivel mundial un conflicto entre Estado y persona. En no pocas oportunidades, el Estado deja de ejercer el papel de garante de los derechos humanos, para pretender exigir a los ciudadanos que obren contra sus propias conciencias.

Denunció así mismo que el positivismo jurídico pretende que sólo la ley es derecho, cuando en realidad “no toda ley es verdadero derecho”. Los derechos humanos -recordó- son inherentes al ser humano y previos a la ley.

La extralimitación en que a veces incurre, al promulgar leyes que fuerzan a las personas a actuar de forma contraria a como les dicta la conciencia, es causa de que en ocasiones el Estado tenga una “mala conciencia”, que lo impulsa a introducir cláusulas de conciencia para exonerar a los ciudadanos del cumplimiento de la ley. Ahora bien, no todos los Estados son sensibles a esta cuestión y algunos gobiernos no sólo no establecen cláusulas de conciencia, sino que tratan de impedir por todos los medios el ejercicio de la objeción; algo que, lejos de todo fundamento legal, tiene raíces de carácter ideológico.

El catedrático de la Complutense insistió en que ninguna norma jurídica vincula a la persona por encima de su propia conciencia y, para ilustrar su afirmación, citó una frase de una sentencia de los tribunales estadounidenses en la que se reconoce el derecho a objetar: “La Estrella Polar que guía a los ciudadanos de nuestro país es su conciencia”.

Navarro-Valls resaltó que la objeción de conciencia es un fenómeno social con “tendencia expansiva” y expuso que en la mayoría de los países existe un vacío legal en cuanto a la regulación del ejercicio de este derecho. Sin embargo, llamó la atención sobre el riesgo que podría encerrar la promulgación de una ley de objeción de conciencia. “Regular suele ser sinónimo de recortar”, dijo y aseguró que “sin necesidad de ley la objeción puede ser tutelada”.

Elogios a “la entereza y valentía” de los objetores a EpC

Algunas de las preguntas que se formularon a Navarro-Valls durante el coloquio que se produjo tras su alocución estaban relacionadas con la objeción a EpC.

En sus respuestas, el académico animó a los objetores a este grupo de asignaturas a defender el reconocimiento de su derecho ante el Tribunal Constitucional y, si ello se hiciera necesario, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Una de las asistentes le pidió su opinión sobre la actitud de los padres que, aun después de las sentencias del Supremo que deniegan que las familias tengan derecho a invocar la objeción para que sus hijos sean exonerados de estudiar EpC, continúan negándose a que éstos asistan a las clases de esas materias.

“Yo voto por ellos”, contestó alto y claro. “Valoro la entereza y valentía de esas familias que están sufriendo por su conciencia y las aliento a continuar la lucha”, añadió.