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Martes 10 de Noviembre de 2009

Los empresarios denuncian adoctrinamiento en EpC

21:33 h | Educación para la Ciudadanía,Libros,Noticias | chequeescolar | Trackback

 

 

‘Educación para la Ciudadanía: Las falacias del desconocimiento’ es un informe de AMEF que desvela los tópicos sectarios con que algunos libros de EpC deforman su imagen.

REDACCIÓN HO.- La Asociación Madrileña de la Empresa Familiar (AMEF) ha hecho público un informe sobre el tratamiento que en no pocos libros de texto de Educación para la Ciudadanía (EpC) se da a las empresas y a los empresarios. El documento, titulado ‘Educación para la Ciudadanía: Las falacias del desconocimiento’, denuncia el sectarismo con que se contempla la actividad empresarial en algunos de estos materiales didácticos que cada día utilizan centenares de miles de estudiantes españoles de los niveles no universitarios.

El informe comienza resaltando que “es un hecho difícilmente rebatible que se está constantemente transmitiendo a la sociedad una imagen falseada y anacrónica de lo que es una empresa y de los que son los empresarios”.

A continuación, critica “todas esas leyendas que se transmiten en muchos medios y en casi todos los colegios de España”, según las cuales “la empresa y el empresario son poco menos que la reencarnación, bajo nueva vestimenta, del mismo demonio”.

Según esa interesada y deformada visión, “el empresario es, en esencia y por esencia, malo”, puesto que “sólo se mueve por motivos dolosos, responde a comportamientos egoístas, insolidarios cuando no inmorales, busca sólo la avaricia del propio interés, y nunca persigue ni le importa nada digno o noble”.

Por el contrario y en llamativo contraste con esa caricaturesca y falsa imagen del empresario, “el sindicalista, el político, el funcionario, o el sufrido académico” son presentados en los libros como “dechados de perfección y virtud, que sólo actúan por el bien del prójimo y, gracias a ellos, las sociedades conservan un cierto rostro humano”.

Todo ello, denuncia el documento, se presenta como “una especie de dogma social que no consiente dudas”. Sin embrago, estos “estereotipos huecos” en nada se corresponden con la “realidad empresarial” aunque “haya multitud de ejemplos históricos que parezcan probar lo contrario”.

La auténtica “esencia de lo empresarial” muy poco “tiene que ver con esa pintura gruesa, estereotipada y falsa que se hace de empresas y empresarios en los libros de texto de Educación para la Ciudadanía, pintura que es la que los niños de nuestro país están aprendiendo, de forma descarada, en los colegios”.

La AMEF destaca que el empresario, lejos de ser el “lobo sanguinario” o el “vampiro” que “chupa la sangre y los bienes ajenos” -algo en lo que tanto se insiste en los libros de EpC-, es un “inventor de posibilidades, que crea e inventa, casi siempre, en soledad, sin que el entorno social entienda sus anhelos, y entre grandes dificultades de toda índole”.

El informe resalta que, al igual que el artista, el empresario ha de tener “iniciativa, imaginación, valor, capacidad de riesgo, empuje, sueños, resistencia y voluntad de superar dificultades”. En cuanto a la empresa, es, contrariamente a como se describe en esos textos de Ciudadanía, “una institución que cumple importantísimas funciones sociales”. La primera de ellas es “crear puestos de trabajo que permiten las sustentación material de los ciudadanos”, puesto que “los puestos de trabajo no los crean el Gobierno ni los sindicatos”. Además, “la empresa es el espacio instituido para que las personas se desarrollen y realicen profesionalmente” y una “fuente importantísima de impuestos y contribuciones sociales que ayudan a mantenerse al Estado”, ya que “el Estado ni genera dinero ni ahorra, se sustenta por lo que obtiene de ciudadanos y empresas”.

“Por supuesto -se lamenta la Asociación Madrileña de la Empresa Familiar-, nada de todo eso se explica o se cuenta en los colegios españoles” a través de EpC. “Lo único que se hace -añade- es seguir expandiendo falsos estereotipos que se venden como ideas, y que no sólo están congeladas en el pasado, sino que están muy poco sustentadas por los hechos”.

Todos esos falsos tópicos que se inculcan a nuestros menores en las enseñanzas de EpC “no son más que ejercicios mentales vacíos propagados por mentes cada vez más ineptas, cada vez más carentes de conocimientos o experiencia, y por académicos que han renunciado a lo que es su obligación primordial, la verdad, para entregarse, como esclavos, a su propia comodidad intelectual”, pone de manifiesto el estudio.

Tras asegurar que, “con la disculpa de hacer supuestamente crítica, lo que se está haciendo es crear mentes dogmáticas y destruir el verdadero espíritu crítico”, la AMEF afirma que “quienes están metiendo, acrítica e irresponsablemente, en las cabezas de los jóvenes, a través de colegios y de textos, ideas tan poco fundamentadas” sobre la empresa y los empresarios, “son iguales a quienes envenenan el pozo del que beben todos”. Y, de ese modo, “los condena para mucho tiempo, les roba un futuro digno de tal nombre, arrebatándoles el conocimiento y la posibilidad de convertirse en ciudadanos verdaderamente ilustrados y modernos”.

Por último, el informe ‘Educación para la Ciudadanía: Las falacias del desconocimiento’ reproduce algunas “perlas” de los libros de texto de EpC de 2.º ó 3.º de la ESO de las editoriales Anaya, SM, McGraw Hill y Oxford.