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Domingo 22 de Noviembre de 2009

EpC forma parte de un proyecto de transformación de la sociedad y redefinición del hombre

0:05 h | Libros,Noticias | chequeescolar | Trackback


Así lo puso de manifiesto Lourdes Ruano, Catedrática de Derecho Eclesiástico del Estado, en su intervención en el XI Congreso de Católicos y Vida Pública.

REDACCIÓN HO.- Como viene informando Noticias HO, en la jornada de ayer se inició en Madrid el XI Congreso de Católicos y Vida Pública. Una de las ponencias del día corrió a cargo de Lourdes Ruano Espina, Catedrática de Derecho Eclesiástico del Estado de la Universidad de Salamanca, quien disertó sobre El derecho a la libertad religiosa.

En su intervención, Ruano Espina manifestó que el Gobierno socialista ha sacado adelante “una abundante legislación que presenta importantes connotaciones e implicaciones morales”. Entre las novedades más destacadas en ese campo se encuentra la implantación del grupo de asignaturas denominado genéricamente Educación para la Ciudadanía (EpC), que “persigue como objetivo formar o conformar la conciencia de los menores, sobre la base de unos valores concretos que forman parte de una supuesta ética pública, que deriva de la ley positiva y que se imponen a través del sistema educativo”.

Para Ruano Espina, esta abundante legislación responde a un proyecto ideológico y cultural del Gobierno, que pretende “transformar la sociedad española y redefinir al hombre, partiendo de una antropología y una ideología (la llamada ideología o teoría de género) que resultan incompatibles con la antropología cristiana y contrarias a la ley moral”.

La Catedrática de la Universidad de Salamanca hizo referencia a la objeción de conciencia como una concreción del derecho a la libertad ideológica y religiosa y recordó a los numerosos padres que se oponen a que sus hijos cursen EpC “por imponer a los menores una formación moral que es contraria a las convicciones morales y religiosas en que quieren educar a sus hijos”.

Lourdes Ruano Espina es también vicepresidenta de España Educa en Libertad, federación de plataformas cívicas que agrupa a la práctica totalidad de los padres objetores a EpC.

1. Francisco Domingo 22 de Noviembre de 2009 | 14:54 h

No es mi intención defender la legislación educativa del PSOE, habitualmente tan nefasta como la del PP. Sin embargo, me preocupan los presupuestos desde los que se hace dicha crítica aquí.
1) Se habla de “una supuesta ética pública”. ¿Opina la ponente que no hay exigencias morales por encima de mi religión o mi ideología? ¿Cómo puede, entonces, haber una sociedad pluralista? ¿Acaso debemos ser todos, pongamos por caso, musulmanes, instaurar la sharia?
2) “antropología e ideología contrarias a la ley moral”. No hace falta ser relativista para sostener que la vida buena o la corrección moral pueden ser diversas. Pero si la ponente lo negase, cabe acusarla de ir contra la democracia liberal y la libertad de pensamiento, conciencia y religión. No digo que no sea bueno traer el cielo a la tierra pero agradecería que en Europa no hubiesen nuevas guerras de religión o ideológicas.
3) “ética pública, que deriva de la ley positiva”: Yo creo que es al contrario. Hay unos valores constitucionales inspirados por unos valores sociales. Y no se trata de mera aplicación de la regla de al mayoría. Creo que la filosofía occidental ha producido una buena cantidad de explicación sobre el tema.
4) “imponer a los menores una formación moral que es contraria a las convicciones morales y religiosas de los padres”: Las sociedades democráticas y pluralistas tienen que imponer un respeto a las leyes (aunque no olvidemos el equilibrio entre democracia y derechos fundamentales). Alguien puede pensar que las menores deben tener como modelo a la madre de Jesús. Los padres tienen, si así lo creen, la obligación de educar en esa conducta. Pero no se puede permitir que alguien, que no sea su padre o madre, obligue a las menores a hacer eso (por ejemplo un compañero de clase a su compañera) y ni siquiera a los padres se les puede permitir que prohíban a las menores entrar en contacto con posturas que niegan tal modelo (al menos en la escuela pública). El adoctrinamiento no es muy recomendable venga de dónde venga.