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Jueves 23 de Abril de 2009

Dos tercios de los padres españoles prefieren el cheque escolar

20:33 h | Libros,Noticias | chequeescolar | Trackback

Según un informe de Fundación de Cajas de Ahorro

La actitud de los padres, fundamental en la educación de los hijos

El informe de la Fundación de Cajas de Ahorro ‘Educación y Familia’, realizado por el catedrático de la Universidad Complutense, Víctor Pérez-Díaz, el profesor asociado, también de la UCM, Juan Carlos Rodríguez y el doctorando en la Universidad de Berkeley, Juan Jesús Fernández, analiza la situación de los padres ante la educación general de sus hijos y se basa en una encuesta a 820 padres de alumnos de Primaria y ESO.

Revela que los padres se consideran los primeros responsables de la educación de sus hijos y creen que la familia es lo que más influye en esa educación. A la hora de elegir el centro al que acudirán sus hijos, los padres se fijan además de en la cercanía, en la calidad del centro, y suelen visitar al menos dos colegios antes de decidir. La gran mayoría de los padres (69,9%) aboga por la libertad de elección de centro y apuesta por el cheque escolar. Además, el 32% de los padres cuyos hijos estudian en la enseñanza pública cambiaría a la concertada o privada, si pudiera.

Durante la presentación del informe, el director general de FUNCAS, Victorio Valle, recordó la importancia que el capital humano, y por tanto la educación, tienen en el crecimiento de la sociedad y lamentó que el sistema educativo español no sea en absoluto satisfactorio. “Los cambios que se han realizado en los últimos años evidencian que los políticos han tomado la educación como un asunto para posicionarse”. Valle se refirió además a la frase pronunciada por el fundador de la Institución Libre de Enseñanza, Giner de los Ríos, hace ya 75 años: “la educación actual descuidada en la casa y aun más en la escuela pide una reforma urgente”, situación que, afirmó Valle, hoy sigue igual.

La actitud de los padres, definitiva

Por su parte, la profesora de la Universidad de Lund, Inger Enkvist, abordó la importancia de la actitud respecto a la educación tomando como ejemplo un estudio realizado en Estados Unidos. En él, se distribuye a la población en tres grupos diferenciados: afroamericanos e hispanohablantes, europeos o anglosajones, y asiáticos.

El primero de ellos, el de los afroamericanos e hispanohablantes, es el que menos éxito escolar tiene, debido a que “cambian muchísimo de colegio debido a los cambios de trabajo de los padres y a las expulsiones por absentismo”. Este grupo considera, señala Enkvist, que el conocimiento no importa, el diploma sí. “El fracaso no es importante para ellos porque conocen a muchos cantantes, modelos, actores, que han fracasado educativamente y han tenido éxito en la vida”. El grupo de los anglosajones, mientras tanto, da algo más de importancia a la educación, pero un vistazo a sus horarios revela que, si los niños de este grupo duermen unas siete horas al día, cuentan, cada semana, con 120 horas más. La mayoría realizan algún trabajo extraescolar, de unas 20 horas semanales, dedica otras 15 a actividades deportivas o culturales y entre 20 o 25 a la vida social, dejando sólo cinco horas para estudiar fuera del colegio. Con este horario, explica el informe, es milagroso que no fracasen en los estudios.

Por último, el grupo asiático, que cuenta con un mayor porcentaje de éxito educativo, prioriza la educación por encima de todo. Se trata de familias en las que los padres se sacrifican laboralmente para que sus hijos puedan dedicarse exclusivamente a estudiar. Los niños de este grupo, por tanto, centran su vida en la labor educativa, se rodean de amigos con intereses parecidos, y valoran el saber en sí mismo, más allá de las calificaciones obtenidas. Incluso algunos de ellos, si consideran que su profesor es mediocre, se matriculan en clases particulares para ampliar conocimientos.

Esta situación refleja, según Enkvist, que el factor más determinante en el éxito o el fracaso de la educación es la actitud de los padres, al margen de la situación económica o social de la familia, que influye, pero no determina.

Leído en alba digital