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Domingo 29 de Junio de 2008

Objetores

11:47 h | Educación para la Ciudadanía,Libros,Noticias | chequeescolar | Trackback

Por FERNANDO BARÓN ESQUIVIAS
La reciente victoria de los padres contra ese barbitúrico llamado Educación para la Ciudadanía, tras la honrosa sentencia del Tribunal Superior andaluz, no debe hacerles olvidar ni durante medio minuto que la tal Educación es una filfa, un camelo, un engañabobos. Un cuento narrado por un idiota, para decirlo en palabras de Shakespeare. Y lo que deben combatir los padres con todas sus fuerzas es la catastrófica realidad de la enseñanza andaluza, clasificada una y otra vez por el informe PISA como la peor de Europa.

De nada sirve matar el virus si el paciente sigue privado de alimentación, falto de aire puro y alojado en un cuarto de higiene precaria. Hay que olvidar los alevosos enredos de la bananera EpC, para desplegar todo el aparejo en pos de los asuntos capitales de la enseñanza, es decir, las Matemáticas, la Física, la Lengua, las Ciencias Naturales, la Química, el Inglés. Por supuesto, dejando a un lado las discusiones bizantinas sobre el gasto por alumno, para ir a lo único que realmente funciona: la autoridad del profesorado, la exigencia en los programas educativos, y el esfuerzo de los estudiantes. Esa combinación garantiza a los colegiales un porvenir cualificado, libre y próspero, en vez de la ciénaga de folclore y subsidios que es el varadero programado de la funesta Logse y su perniciosa heredera la LOE.

El cheque escolar debería ser la meta decisiva de unos padres andaluces resueltos a desactivar el vidrioso marasmo que aguarda a sus hijos. Lo único realmente eficaz es que cada familia pueda decidir libremente dónde quiere inscribir a sus hijos, teniendo en la mano todo el dinero que hoy se les arrebata por vía de impuestos para la “enseñanza”. Quitarse de encima la Educación para la Ciudadanía pero seguir igual hasta el próximo tañido PISA es como abrir la ventana y limpiar la habitación, sin darle los antibióticos al enfermo ni alimentarle. Y eso merece la más firme de las objeciones.

ABC Sevilla