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Domingo 30 de Marzo de 2008

Carta abierta de Aníbal Cuevas a D. Jose Antonio Marina

18:33 h | Artículos,Educación para la Ciudadanía,Libros,Noticias,Opinión | chequeescolar | Trackback

Estimado profesor Marina, soy padre de 4 hijos y objetor de conciencia a Educación para la Ciudadanía. En los últimos años he leído alguno de sus libros (“Ética para náufragos” y “El misterio de la voluntad perdida”), sin embargo reconozco que sus últimas actuaciones en defensa tan cerrada de EpC me defrauda considerablemente.

Acabo de leer publicada la siguiente frase atribuida a usted y me gustaría saber si es verdad que la pronunció ayer en Ciudad Real: “¡No me voy a fiar de la educación moral que les den sus padres!” (recogida de http://ciudadrealenlibertad.blogspot.com). Si la frase que se le atribuye no es cierta no siga leyendo esta carta y le ruego que me perdone por haberle molestado.

Por el contrario, si la frase es cierta me gustaría que supiera que me está usted ofendiendo gravemente. Me considero una persona madura y respetuosa, llevo muchos años participando en la sociedad civil a través de diversas asociaciones familiares así como en el colegio de mis hijos y escribiendo en mi blog. Lo único que me mueve es aportar lo mejor de mi para contribuir a construir entre todos una sociedad mejor.

España es una Nación formada por ciudadanos libres y la objeción de conciencia es un derecho propio de ciudadanos de un país democrático. Con la frase citada demuestra usted una soberbia supina y unas convicciones democráticas muy poco afianzadas.

Creo que ni usted ni quienes se oponen tan ferozmente a los padres objetores se dan realmente cuenta de en donde se han metido. Pretenden invadir espacios sagrados de las personas y deben saber que aprecio y agradezco las ayudas que se me dan para educar mejor a mis hijos pero que no permito que nadie me imponga la educación que doy a mis hijos, no tolero que nadie me imponga creencias ni formas de vida. Usted no es nadie para confiar o no confiar en la educación moral que doy a mis hijos, se arroga un papel que nadie le ha otorgado, usted me sobra y sobra a las personas que creemos en la libertad y confiamos en las personas.

Con un escrupuloso respeto a personas e instituciones y utilizando los canales jurídicos e institucionales adecuados, los padres objetores vamos a llegar hasta el final. Mis hijos son lo más sagrado que tenemos mi mujer y yo, nuestra responsabilidad es mucha, les hemos dado la vida física y seguimos alimentándoles afectiva y moralmente. Si desea apoyar la labor de los padres y poner sus talentos a nuestra disposición para que nosotros eduquemos a nuestros hijos, caminemos juntos. Si lo que busca es cruzarse en nuestro camino para suplirnos tenga por seguro que lo va a tener muy, pero que muy difícil.

Le saludo muy cordialmente

Publicado en Ser audaces

1. Jesús García Iglesias

Lunes 7 de Abril de 2008 | 16:58 h

Me identifico al cien por cien con el contenido de la carta de este padre. Es evidente que el Sr Marina ha evolucionado desde sus libros iniciales,como pensador y filósofo, hasta el momento actual, en el que defiende la implantación de la asignatura ideológica EpC por parte del gobierno de turno, que en este caso es el gobierno socialista de Zapatero. Si ha leído con rigor crítico y con “independencia” los textos ya editados de esta asignatura, incluyendo el suyo, ¿puede afirmar el Sr. Marina que no suponen la propuesta de un código ético alternativo, y en muchos puntos antagónico, con lo que son códigos éticos tradicionales y bien arraigados en la sociedad, con una seria y sólida base filosófica, histórica y cultural, y, en muchos casos, ligados a la práctica de unas convicciones religiosas multiseculares y respetuosas con la digidad de la persona humana? ¿No llega a ver el Sr. Marina que EpC -instrumento educativo en manos del Estado- es una muestra más de totalitarismo ideológico del gobierno del Sr. Zapatero, al que él, antes tan liberal y demócrata, está tendiendo la mano? ¿No entiende que está demostrando una pérdida radical de confianza en el papel educador de la familia, y justificando que sea el Estado el que se ocupe de llenar ese espacio?
Eso, señor Marina, es lo que precisamente hicieron los totalitarismos -de izquierdas o de derechas- que en el siglo pasado pisoteraron los valores esenciales de la persona humana, y convirtieron las fértiles tierras de la Democracia en un erial, que aún perdura, a juzgar por lo que nos toca vivir.

2. Jose antonio marina Martes 22 de Abril de 2008 | 21:10 h

Estimados amigos: Lo único que he dicho es que las normas éticas universales -las concretadas en los derechos humanos, que es el tema de esta asignatura- están por encima de lo que el Estado pueda decir (porque se tiene que atener a ellas)- y por encima de las creencias de los padres, si es que están en contra de ellas. Precisamente lo importante de las normas éticas es que nos obligan a todos. También al Estado. Son, por ejemplo, las grandes defensoras de las religiones. Precisamente los totalitarismos hicieron lo contrario: negar las normas éticas. La ética está por encima del derecho. Cuando ustedes objetan -a lo que tienen derecho- éstán siendo amparados por una norma ética, no una norma religiosa. No me explico que algo tan evidente puede resultar ofensivo a nadie, a no ser que les hayan metido el miedo en el cuerpo. Mi interés por la educación, es decir, por sus hijos, es constante. Mi compromiso ético, también. Y lo que pienso sobre estos asuntos lo estoy diciendo desde mi primer libro. Creo, por ello, que no son rigurosos en sus comentarios.