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Viernes 28 de Septiembre de 2007

Profesores y padres se oponen a sustituir la clase de Filosofía por la de Ciudadanía

9:35 h | Educación para la Ciudadanía,Libros,Noticias | Jaimeba | Trackback

La comunidad educativa denuncia el contenido ideológico de la materia y afirma que restará tiempo a otras

E. Sieteiglesias / J. Rodríguez.

Madrid- La posibilidad de que Aristóteles y Platón se diluyan en la asignatura de Filosofía y Ciudadanía, como ayer adelantó este periódico, vuelve a despertar los recelos de buena parte de la comunidad educativa. Sobre todo cuando la polémica materia de EpC está dando sus primeros coletazos y el hacha de guerra no está ni mucho menos enterrada. Mientras tanto, el Ministerio de Educación prefirió no hacer ningún tipo de valoración sobre sus intenciones de futuro con respecto a la asignatura.

– Padres. Mercedes Coloma, presidenta de la asociación Cofapa, considera que se trata «de una vuelta de tuerca más en el intento de moldear las conciencias de los alumnos según un sistema moral laicista».

El portavoz de los padres católicos de Concapa, Luis Carbonel, coincide, y añade que «ahora se devaluará la educación, restará más tiempo a las demás asignaturas y se cargará Filosofía intentando adoctrinar a los alumnos. No habría nada que objetar si fuera una asignatura voluntaria». Por su parte, Lola Abelló, de Ceapa (padres laicos), considera «bastante adecuado que se dé esta asignatura en 1º de Bachillerato. Nos parece bien que tengan un seguimiento y una progresión de estos componentes éticos».

– Profesores. Pilar Cavero, presidenta de la Asociación Nacional de Catedráticos de Instituto (Ancaba), asegura que «lo que pretende hacer el Gobierno es desnaturalizar la Filosofía». Así de tajante se muestra sobre el currículum de Ciudadanía. «¿Es que Filosofía no forma suficientemente a los alumnos?», se pregunta. A su juicio, la introducción de la nueva asignatura en la Secundaria postobligatoria contribuye a la «destrucción de un Bachillerato casi inexistente», y para ilustrarlo, recuerda que «con cuatro suspensos, el alumno no tendrá que repetir». La representante de los catedráticos de instituto augura que «si los resultados son malos ahora, van a ser pésimos en el futuro, porque se diluyen las asignaturas de peso y se sustituye el pensamiento crítico por consignas a los alumnos».

Luis María Cifuentes, presidente de la Sociedad Española de Profesores de Filosofía (Sepfi), no está de acuerdo con que se vaya a diluir la Filosofía. A su juicio lo que supondrá es una «reorientación hacia la Filosofía Moral y Política». Reconoce que «sí se pueden quejar» aquellos que se decantan por la Metafísica. Cifuentes, sin embargo, pone el acento en algunas carencias que, a su juicio, presenta la nueva asignatura. Una de ellas es el tiempo que se va a dedicar a ella: «Sería una burla que alguna comunidad autónoma impartiera sólo dos horas semanales». También se queja del título de la materia y de que no haya, por ejemplo, textos científicos. Sobre la posibilidad de que la asignatura pueda emplearse para inculcar ideología a los alumnos, Cifuentes lo descartó por completo: «El filósofo deja a un lado la ideología. Tiene que ser autónomo y tiene que enseñar a los chicos a pensar por sí mismos. No puede ser de otra forma», afirma. «Sí va a haber Platón, pero tres horas semanales son insuficientes», añade.

Por su parte, Carmen Guaita, portavoz de la Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza -ANPE- cree que, con el borrador de Ciudadanía en Bachillerato queda probado que «la asignatura es innecesaria y sus contenidos se solapan con los de otras materias». No sólo se trata de Filosofía, sino también de «Ciencias Sociales, Geografía, etc.». De acuerdo con Guaita, la implantación de Educación para la Ciudadanía en Primaria, resta horas a Lengua Española y a Lengua Extranjera, y en Secundaria, a Ciencias Sociales y, ahora, a Filosofía. «Los profesores llevamos mucho tiempo impartiendo educación en valores de forma transversal, no hace falta quitar horas de asignaturas importantes».

– Centros educativos. Para Isabel Bazo, presidenta de la Confederación Estatal de Centros de Enseñanza (CECE), «la introducción en todos los niveles de Educación para la Ciudadanía ha mermado conocimientos de otras materias muy importantes». A su juicio, el Gobierno «se olvida de que los niños también tienen que aprender, no sólo a ser ciudadanos». Además, asegura que «hasta ahora, asignaturas como la Filosofía han demostrado que pueden formar el pensamiento». Bazo considera que «es un error ir quitando materias y aquí es donde se demuestra que la implantación de la nueva asignatura prima sobre cualquier otra cuestión».

– Oposición. Eugenio Nasarre, portavoz de Educación del PP en el Congreso, asegura que «uno de los daños colaterales de EpC ha sido la degradación de dos asignaturas fundamentales. Una de ellas es Filosofía. Es una vergüenza la mutilación de la metafísica en el programa. Es uno de los elementos vertebradores de la asignatura, clave y esencia para la formación crítica de los estudiantes. Ética era otra asignatura enormemente formativa, una herramienta indispensable para los alumnos. Esta mezcla la convierte de nuevo en un instrumento de adoctrinamiento ideológico. Los daños de esta asignatura a las humanidades es devastador».

– Estudiantes. Álvaro Vermoet, de Unión Democrática de Estudiantes, considera que con la nueva asignatura se perderá el aprendizaje «de la herencia cultural de Europa». Todo esto se va a cambiar o suprimir contribuyendo a «agravar la crisis de la Educación y a rebajar el nivel de exigencia». Y es que, a su juicio, «la escuela de ahora se ocupa de las cosas que antes se aprendían en casa, como por ejemplo del ecologismo o del pacifismo».

Publicado en La Razón