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Jueves 21 de Junio de 2007

Más opciones para la educación

18:57 h | Libros,Noticias | Jaimeba | Trackback

Es evidente que el marco educativo norteamericano goza de una mayor libertad que el español

Cada vez que se hacen públicos los resultados del Informe Pisa asistimos al coro de lamentaciones sobre los pobres resultados del sistema educativo español. Seis leyes educativas desde el año 1980 muestran claramente que algo no funciona. Sin embargo, hasta el momento no se ha contemplado en serio el dotar de instrumentos a los padres de familia para que realmente tengan libertad de elección sobre la que ellos consideren la mejor escuela para sus hijos. Un derecho básico que en España no puede ejercerse plenamente y que además se revela como un modo eficaz de mejorar el nivel educativo. Todo lo contrario de la situación que existe en Estados Unidos, donde son cada vez más los estados que apuestan por la libertad de elección educativa. A continuación, se analiza cómo se articula esta libertad educativa, en la esperanza de que muy pronto veamos cambios en este sentido en nuestro país.

El cheque escolar es quizá el instrumento más conocido para garantizar la libre elección de escuela. Es un certificado estatal por un importe determinado que se entrega a los padres y se aplica para pagar toda o parte de la escolaridad en la escuela, pública o privada, que los padres hayan elegido. Estos programas están funcionando en el distrito de Columbia, Florida, Ohio, Utah, Maine, Vermont y Wisconsin. Uno de los resultados tangibles de estos programas ha sido una mayor mezcla racial en las escuelas al dar a las familias negras la posibilidad real de enviar a sus hijos a colegios fuera de su barrio de residencia.

En realidad la libre elección de colegio siempre ha existido para quienes podían permitirse pagar ciertas escuelas o tener una residencia en el barrio adecuado. El cheque escolar se ha demostrado un instrumento muy valioso para universalizar este derecho, aunque no es el único. ¿Recuerdan las cuentas ahorro vivienda? Pues en Estados Unidos existen las cuentas ahorro educación, que permiten a los padres ahorrar hasta 2.000 dólares al año en cuentas exentas de fiscalidad siempre y cuando ese dinero se aplique después a gastos de educación.

Además, existen numerosos créditos y deducciones fiscales que las familias pueden aplicar a sus declaraciones y que cubren gastos educativos como la escolaridad en una escuela privada, libros de texto, atención tutorial o transporte escolar.

Las magnet schools, que surgieron con el fin de reducir la segregación racial, ofrecen un tipo de educación específica, a menudo vinculada al desarrollo de habilidades profesionales concretas. En la actualidad existen 1.736 magnet schools en 28 estados. Illinois y California son los estados que concentran mayor número de este tipo de escuelas, con 420 y 456, respectivamente (en Illinois un 15% del alumnado acude a una magnet school).

El open enrollment es una política que permite a los padres elegir libremente cualquier escuela de su estado. Un número creciente de familias, especialmente con rentas bajas, están saltándose así el criterio de residencia y eligiendo escuelas no situadas en su distrito.

El dual enrollment permite a los alumnos de los dos últimos años de high school seguir cursos de un college universitario. Estos programas permiten a los alumnos acceder a cursos exigentes al tiempo que facilitan la transición entre ambas instituciones. En la actualidad, 47 estados tienen programas de dual enrollment.

Desde que Minnesota aprobara la primera ley de charter schools en 1991, más de 3.000 escuelas públicas independientes han surgido con este formato. Una charter school es una escuela pública patrocinada por un consejo local, una universidad o un órgano estatal y dirigida por un grupo de padres, profesores u organizaciones privadas. A las charter schools se les garantiza una importante autonomía y se las evalúa por los resultados de sus alumnos. Gracias a esta flexibilidad pueden diferenciarse por la elección de un currículum diferente del común, que suele reflejar una especialización temática, una mayor jornada escolar, una mayor participación familiar o el uso de innovaciones tecnológicas.

A día de hoy, 41 estados han aprobado leyes que permiten las charter schools. Un reciente estudio de la profesora de Harvard, Caroline Hoxby, según los exámenes estatales concluye que los alumnos de las charter schools son 5,2 puntos mejores en lectura y 3,2 en matemáticas que los alumnos de las escuelas públicas.

Home schooling es la escolarización de los niños en su propia casa, recibiendo clases de sus propios padres o de tutores, y es legal en los 50 estados norteamericanos. Además se trata del tipo de escolarización que más crece en Estados Unidos, pasando de 345.000 alumnos en 1994 a 1.100.000 en 2003.

Los estudiantes de home schooling tienen, de media, mejores resultados académicos que los alumnos que asisten a escuelas y para resolver la cuestión de la socialización participan al menos en dos actividades extracurriculares (deportes, baile, música y voluntariado principalmente), si bien la media es de cinco de esas actividades.

Como se puede constatar, el marco educativo norteamericano goza de una mayor libertad que el español. Una tendencia que no hace sino crecer: recientemente se han votado leyes favorables a la libertad de elección en Georgia y Utah. En este último estado se ofrecerá el cheque escolar a la totalidad de los 500.000 alumnos de escuelas públicas.

Antonio Arcones
Publicado en La Gaceta de los Negocios

1. Ketty Sánchez Montero Lunes 25 de Junio de 2007 | 0:24 h

Muy buen artículo Sr. Arcones.
Pero que pena que de momento el tema de homeschooling no es todavía real en nuestro país. Yo tengo 4 hijos y hacemos homeschooling en Guipúzcoa. Debido a ello el Inspector de Educación de San Sebastián nos ha denunciado y estamos a la espera desde mayo 07 de la decisión de la Fiscalía del menor en cuanto a nosotros. A pesar de yo ser profesora titulada y mi marido tener también un par de títulos universitarios, no parece que nos vean capacitados para enseñar a nuestros propios hijos. Depende de la decisión de la fiscalía nos llevarán a juicio o no, habiendo además ya jurisprudencia en nuestra comunidad con un caso igual al nuestro hace ya dos años.
Qué pena que tengamos que pelear tanto nuestro derecho a educar a nuestros hijos y hacernos gastar un dinero que ni tenemos simplemente porque a unos cuantos no les interesa realmente leer la Contitución y si lo hacen interpretarla a “la manera que les conviene”.
Saludos
Ketty Sánchez