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Miércoles 20 de Diciembre de 2006

María Calvo Charro: nueva miembro del Comité Asesor de Chequeescolar.org

2:22 h | Libros,Noticias | Jaimeba | Comentarios cerrados

mcalvocharro.jpg

María Calvo, profesora titular de Derecho Administrativo en la Universidad Carlos III y Doctorado cum laude en Derecho por la Universidad Carlos III, madre orgullosa de cuatro hijos, se suma de esta manera al pretigioso elenco de asesores de Chequeescolar.org.

Breve curriculum de María Calvo Charro

Madre de cuatro hijos. Profesora titular de Derecho Administrativo en la Universidad Carlos III. Doctorado cum laude en Derecho por la Universidad Carlos III. Profesora del Curso Administración Publica y Gestión de Empresa, del III Master sobre Política y Gestión del Medio Ambiente, y del Master de Urbanismo y Ordenación del Territorio en La Universidad Carlos III. Profesora en la Universidad de Alcalá de Henares, en el curso organizado en colaboración con el INAP para la formación de funcionarios iberoamericanos. Profesora en el curso especial sobre Derecho Ambiental en la Escuela de práctica jurídica de la facultad de Derecho de la Universidad Complutense. Autora de numerosas publicaciones, libros y artículos de interés especialmente en las áreas de Educación y de Medioambiente. Colaboradora en diversos medios de comunicación escritos, radiofónicos y televisivos. Beca de Formación de Personal Investigador del Ministerio de Educación y Ciencia español -subprograma general en el extranjero- para estancia durante el año 1994-1995 como Investigadora visitante en la Universidad de Harvard (Cambridge, USA).

Miembros del Comité Asesor de Chequeescolar.org

Los miembros del citado Comité, además de la ya mencionada María Calvo, son el ex-ministro de Educación Jose Manuel Otero Novas; el Director General de la cadena COPE Alfonso Coronel de Palma y Martínez-Agulló; los Catedráticos Pedro Schwartz y Carlos Rodríguez Braun; los doctores y profesores Jesús Tanco y Antonio Moreno; el periodista Enrique de Diego y el rector de la Francisco de Vitoria Daniel Sada.

Puede consultarse un breve resumen curricular de cada uno de ellos en la sección Comité Asesor de nuestro blog.


Martes 19 de Diciembre de 2006

Por la ciudadanía lechal

0:22 h | Artículos,Libros | Maria | Comentarios cerrados

chinitos.gifTendrán que arrebatarme a los hijos de mis manos yertas antes que ponerlos en las garras de tipos como Álvaro Cuesta.

Me dice una dirigente del PSOE, enfundada en unos suavísimos guantes de cabritilla “color de mantequilla fresca” (que decían los dandys) asomando por debajo de la puerta, que las sospechas sobre el totalitarismo de la asignatura de “educación para la ciudadanía” son infundadas, “porque aunque quisiéramos no podríamos uniformizar el pensamiento de los ciudadanos, eso es imposible”.

Algo así debieron pensar los arrapiezos del Movimiento Nacional, por cuanto en los penúltimos años del franquismo eliminaron la Formación del Espíritu Nacional y cualquier cosa que se le pareciera, ya que uno se educó en prácticamente las mismas asignaturas que existen ahora salvo el ángelus de las doce y la formación marcial (“a cubrirse, ya, firmes, ya”) en las entradas y salidas de clase. El que aquellas asignaturas fueran de verdad no hace al caso. Algo de más éxito tuvieron en la Unión Soviética, donde hasta el mismísimo final se mantuvo en primaria aquello de los “pioneros”, que para entendernos era exactamente la formación de alevines de delator.

Pero como los errores del pasado están para ser superados por los herederos naturales de la gloriosa revolución, la pendiente y la otra, la falangista y la soviética, o sea, los socialistas, esta vez se han asegurado de que ninguna conciencia puerpérica o impúber se les escape, hacia la victoria final. El florido pensil de la postguerra va a ser la Escuela de Salamanca o la de Viena comparado con lo que se avecina.

Como saben que la tienen hecha, de momento los socialistas presentan esta educación para la ciudadanía con bastante educación y algo de esa ciudadanía que les provoca ictericia para todo lo demás (como que es casi el único asunto donde se esfuerzan las meninges en serio para ganarse a la derecha). Pero sólo es un estadio interino, forzoso, antes de llegar a la perfección de la armonía luciferina con el Gran Arquitecto, cuando ya no habrá disensiones ni incorrecciones ciudadanas por la misma razón que aquél militarote decimonónico español no podía perdonar a sus enemigos, “porque los he fusilado a todos”.

Cuanto más suave me hablan los del PSOE sobre el gran proyecto, más me espeluzno. Quien no los conozca que los compre. Realmente se están tomando trabajo en engañar a los que no pierden oportunidad de solicitarlo. Hay mucho, demasiado buenista por ahí, una recalcuza de “pensamientos Alicia” que no nació con Zapatero (éste sólo fue el precipitado natural). Si no fuera porque la Conferencia Episcopal, con no tan sorprendente inteligencia y finura analítica, ha dejado claro que este no es un tema de religión sí o no en los colegios, sino mucho más ambicioso, de Occidente sí o no en los cerebros (en efecto, la clave es el adoctrinamiento de masas siguiendo la clásica ingeniería social con inequívocos fines de partido único), si no fuera por eso, digo, mucha de esa base social de la Iglesia, con el apetitoso señuelo de que los asuntos de Dios no son de Occidente, estaría tentada de poner paz entre los falsos corderos y los borreguitos de verdad, es decir, de pactar, o sea, de tragar.

Todavía después del admirable mensaje de los obispos, que no se chupan el dedo, parte de la oposición social a Zapatero sigue reduciendo el problema a si la religión es o no optativa. Como le respondí a la dirigente socialista que trataba sin mucho convencimiento de “engrupirme”, que dirían en los barrios bajos bonaerenses, tendrán que arrebatarme a los hijos de mis manos yertas antes que ponerlos en las garras de tipos como Álvaro Cuesta, al parecer redactor de desgraciados documentos de supuesto apoyo a la Constitución, quien todavía no se ha enterado de que las comas no siempre se ponen para tomar aire al leer.
José Antonio Martínez Abarca

Publicado en Libertad Digital


Sábado 16 de Diciembre de 2006

Carta a la ministra de Educación

21:49 h | Libros | CHEQUE | Comentarios cerrados

asignatura religión.jpgEstimada Doña Mercedes Cabrera Calvo-Sotelo.

Ante la negativa a escuchar a los padres que elegimos la asignatura de Religión, nos ponemos de nuevo en contacto , y esperemos que así pueda leer a través de esta carta nuestras inquietudes y esperamos sirva de algo, para que pueda rectificar algunos aspectos sobre la asignatura.


Miércoles 13 de Diciembre de 2006

12 argumentos (más) contra la Educación para la Ciudadanía

21:23 h | Libros,Noticias | Maria | Comentarios cerrados

rollo1.jpgLa asignatura que quiere imponer el Ejecutivo socialista resulta preocupante por al menos doce razones.

1. Fue rechazada por el Consejo Escolar del Estado.

2. Se limita y discrimina el derecho a recibir una educación religiosa de acuerdo con el criterio de los padres, y al mismo tiempo se busca imponer una moral de estado.

3. Se confunde legalidad con moralidad. No todo lo legal es moral. El aborto no es moral, dar caridad lo es pero ninguna ley obliga a ello.

4. Será una asignatura obligatoria evaluable y con examen. ¿Cómo se examina el grado de ciudadanía de cada alumno? La mejor prueba es su comportamiento y esto no lo resuelve una asignatura sino el conjunto de la educación e instrucción que recibe.

5. Carece de sentido una asignatura aislada y específica. La formación cívica solo puede ser transversal y en el marco de todo el proceso educativo.

6. Es insensato restar horas de clase a otras asignaturas básicas en beneficio de una nueva que carece de estructura científica específica.


¡No, señor ZP!

21:10 h | Libros | Maria | Comentarios cerrados

zp.bmpSr. Director:

Al por mí admirado don Santiago Amón (que en paz descanse) le oí decir en cierta ocasión “En España no cabe un gilipollas más”. Eso debe pensar nuestro presidente, que todos los españoles somos gilipollas, o retrasados mentales, tan perezosos para coger un libro, que daremos por bueno todo cuanto él nos cuente, tan pagado debe estar de su credibilidad. Pues bien ¡¡nooo!! La Constitución de 1978 no está inspirada, no tiene su origen, ni guarda ningún paralelismo con la Constitución de la II República de 1931. La Constitución de 1931, fue hecha por la izquierda contra la derecha y, la de 1978 fue producto de un consenso entre los partidos políticos con la esperanza de que en España reinara la concordia y la armonía, cosa que según a mí me parece nuestro ínclito presidente está empeñado en romper. Nuestra Constitución, no debemos olvidarlo, fue posible gracias a la generosidad de las Cortes franquistas, que se hicieron el harakiri


Las escuelas católicas advierten de que el Gobierno pretende imponer creencias a los alumnos

18:51 h | Libros,Noticias | Maria | Comentarios cerrados

zapateroeducacion.jpgLas Escuelas Católicas (FERE-CECA y EyG) advirtieron ayer del «riesgo» de que Educación para la Ciudadanía «se convierta en instrumento para imponer concepciones ideológicas o creencias a los alumnos por parte del Gobierno de turno», al tiempo que alertaron contra el Manifiesto del PSOE sobre «Constitución, laicidad y educación para la ciudadanía» que, en opinión de la principal patronal de la enseñanza concertada en España, «puede ser la confirmación de dicho riesgo».
En un comunicado, esta entidad (que engloba el 80% de los colegios concertados en España) incide en que «nunca ha defendido la inclusión de una nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía, sino que la educación en valores cívicos se lleve a cabo de manera transversal, volcando sus contenidos en otras áreas del currículo y en la acción tutorial».
Voto en contra
En este sentido, recuerdan que sus representantes en el Consejo Escolar del Estado «votaron en contra» de esta materia cuya introducción «ha supuesto, en la práctica, una reducción horaria de la clase de Religión, que pierde un sexto de su carga lectiva en la ESO».
Por ello, en su comunicado, Escuelas Católicas «hace suya la preocupación manifestada por la Conferencia Episcopal española» en su reciente pastoral, en la que alertaba del «riesgo de una inaceptable intromisión del Estado en la educación moral de los alumnos, cuya responsabilidad primera corresponde a la familia y a la escuela».
No obstante, y tras aclarar este punto, los colegios concertados católicos recordaron que su postura ante dicha normativa, avalada desde el Episcopado, «ha sido la del diálogo y la negociación con el Ministerio de Educación para evitar que desde sus contenidos se impongan opiniones sobre las que la sociedad española no tiene una posición compartida (eutanasia, aborto, divorcio, matrimonios homosexuales…)».
Dicha negociación dio como resultado la desaparición de estos puntos en el currículo de mínimos presentado por el Gobierno. Aun así, FERE-CECA y EyG advierten que «está por ver si los desarrollos reglamentarios autonómicos se ajustan a este mismo criterio». De no ser así, «y de vulnerarse la neutralidad ideológica», los padres «tendrían derecho a adoptar las medidas que creyeran más oportunas para salvaguardar su derecho a elegir el tipo de educación que quieren para sus hijos».
Pese a esta afirmación, «no comparte y cree improcedente» que se planteen en sus centros «la objeción de conciencia o la desobediencia civil» frente a Educación para la Ciudadanía, al garantizar en dichas escuelas «una perfecta conformidad de la enseñanza de esta asignatura con el proyecto educativo, dispuesto por el titular del centro, e imbuido de los valores cristianos».
Elección de libros de texto
Para garantizarlo, esta entidad «va a orientar a sus centros, tanto en la elección del libro de texto como en la del profesor que imparta esta asignatura, y se ocupará de formar convenientemente a los mismos a través de jornadas y cursos de formación». Finalmente, Escuelas Católicas afirma no tener «necesidad de elaborar libros propios», como han propuesto otras entidades, dado que «ya existen editoriales que merecen nuestra total confianza».


Lunes 11 de Diciembre de 2006

Educación para la Ciudadanía: de la formación a la doctrina

20:18 h | Artículos,Libros | CHEQUE | Comentarios cerrados

ciudadania.jpgPadres, profesores, colegios y alumnos debaten sobre la asignatura más polémica, que será obligatoria en un curso de Primaria y dos de ESO

Madrid- No hay acuerdos. Ni en la temática ni en la objeción de conciencia que muchos demandan ni en la reducción de la carga lectiva de otras materias ni en plantearla como alternativa a Religión.

Desde luego, la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía no se caracteriza por la palabra «consenso». La separación de posturas es clara y muchos no creen al Ministerio de Educación cuando asegura que «no traspasará» el ámbito familiar. La división es clara. Para unos, la materia es un «desatino», «pantomima» y «elemento adoctrinador». Para otros, «formativa» y «de ámbito público». Padres, estudiantes, profesores, sindicatos y familias opinan en LA RAZÓN sobre la materia y el supuesto laicismo que quiere propagar el Gobierno del PSOE.

CECE. La presidenta de esta patronal de la concertada, Isabel Bazo, asegura que aunque se han suprimido algunas palabras que causan «desasosiego», la asignatura sigue como la «obsesión de un Gobierno demasiado implicado en la idea de laicismo». «Me sorprende que fuera rechazada en el Consejo Escolar del Estado y que aún siga adelante». Bazo apunta que en vez de garantizar el derecho a una educación moral y religiosa, se quiere imponer la moral del Estado. «Aunque el Gobierno diga que se limitará a describir cuestiones de la sociedad actual, no todo lo legal es moral, por ejemplo, el aborto». Para CECE es ridículo que se quiera hacer buenos ciudadanos con una asignatura así. Y considera que no se podría plantear como alternativa a Religión, ya que una es optativa y la otra la han «impuesto como obligatoria».

FERE-CECA y Educación y Gestión. Manuel de Castro, secretario general de la asociación de titulares de Centros Educativos Católicos, considera que a la asignatura no se la puede acusar de «adoctrinamiento».

USO. José Luis Fernández Santillana afirma que la ven como una materia innecesaria, ya que «está muy bien eso de ser buen ciudadano, pero a nuestros chicos para competir en la Unión Europea les van a pedir matemáticas y lengua». Para USO la materia debería ser transversal y enseñarse estas virtudes en todas las asignaturas. «Pero como esto no va a pasar, en el peor de los casos, ya que se nos ha impuesto que por lo menos se plantee como alternativa a Religión, pero repito, que eso sería en el peor de los casos», apunta.

Profesionales por la Ética. Jaime Urcelay está convencido de que esta asignatura denota el intento de adoctrinamiento por parte del Gobierno y que no va a solucionar los problemas con los que se pretende justificar. «Dada la situación de nuestro sistema educativo y el problema del fracaso escolar, no es sensato restar carga lectiva a otras asignaturas básicas para dárselas a una materia que no tiene una estructura científica específica», aclara. Para Urcelay, una salida al conflicto es que se plantee como alternativa voluntaria a Religión.

Foro de la Familia. Benigno Blanco ve claro que la asignatura es el instrumento ideológico del Estado para convencer a la sociedad de que el laicismo es el gran avance. Desde el Foro de la Familia consideran un «insensatez» y una «falta total de prudencia» que la Educación para la Ciudadanía quite horas lectivas a otras materias. «Máxime cuando los contenidos que se pretenden dar son anticonstitucionales porque lo que no nos pueden vender es que es la misma materia que se imparte en otros países europeos. Eso es incierto», dice.

Concapa. Para Luis Carbonel, la asignatura es innecesaria en un contexto donde «los alumnos se encuentran a la cola de Europa». Afirma que los valores que se imparten deberían de estar consensuados con los padres, pues «ni éste ni cualquier otro Gobierno que le suceda puede decidir en algo que compete sólo a los padres». «El panorama actual es propio de la secta pedagógica de quien nos gobierna, ya que quieren llevar el laicismo a un extremo absurdo», apunta. Carbonel asegura que Concapa ya propuso que la materia se presentara como alternativa a Religión, pues le parece una «osadía» que a ésta última se la considere como una materia de segunda categoría. «Lo que no se puede hacer es calificar a los que nos oponemos como personas incívicas y mal educados», recalca.

Ceapa. A pesar de que Lola Abelló no aprobó en un primer momento la asignatura en el Consejo Escolar, ahora considera que «es una buena área para mejorar la convivencia en los centros». «Rectificar es de sabios y consideramos que la asignatura trabaja cuestiones que ayudan a que el alumno tenga un criterio sobre las realidades del mundo», asegura. Para Abelló, los que dicen que la asignatura tiene una línea adoctrinadora se equivocan porque «tan sólo se limita a describir la realidad, y si vivimos en una sociedad donde dos personas del mismo sexo se pueden casar, hay que hablar de ello, pero eso no es dar una educación moral», apunta. La presidenta de Ceapa, tampoco considera que la materia vaya a constituir un problema en las horas lectivas. «Creo que es un nueva organización del espacio escolar», puntualiza. Por otra parte, no ve pertinente que se plantee como alternativa a Religión porque, mientras que una pertenece al ámbito público, otra es del espacio privado de cada uno.

APS. Blanca García opina que la asignatura es un «desatino» para un país democrático. «La función de los profesores no es lavar el cerebro a los alumnos. Una cosa es hablar de la realidad y otra inculcar una opinión. Cada uno tiene que sacar sus conclusiones de acuerdo a los valores que recibe en casa», apunta. La presidenta de APS ve un disparate implantar una nueva asignatura y reducir horarios cuando «los chicos no saben leer ni escribir». García no ve viable que se pueda plantear como alternativa a Religión, pues «son dos materias distintas». «Debería de haber una asignatura aconfesional de la cultura de religiones porque un alumno no puede tener estas carencias al estudiar escultura o arquitectura y ver a Adán y Eva, por ejemplo, sin saber quiénes son», especifica. Blanca considera una «vergüenza» que el Gobierno decida qué es lo que deben pensar los ciudadanos.

ANPE. A Nicolás Fernández le preocupa la figura del profesor que va a impartir la materia. «Yo hasta el momento conozco licenciados en Matemáticas o Historia, pero ninguno en Educación para la Ciudadanía», dice. Fernández indica que la educación en valores debería tener una carácter transversal y que debería valorarse como formación de alumnos, pero nunca como materia evaluable. Por este motivo, no la valora como una posible a la asignatura de Religión. «No tienen nada que ver. Religión puede tener una materia alternativa, pero no será ésta», apunta.

UDE. Álvaro Vermoet asegura que es una expresión más de «vulgarización de la escuela». «Cuando más evidente se hace la necesidad de que la escuela forme más y mejor, se le atribuyen unas funciones que nada tienen que ver con la instrucción», indica. Cree que esta asignatura no es necesaria, ya que «la prioridad es que los alumnos aprendan inglés y matemáticas, filosofía y economía, que tan sólo se dan en el Bachillerato». «Si lo que se quería era enseñar derechos constitucionales del Estado, bastaba una introducción al Derecho en Secundaria o una asignatura sobre la Constitución en Primaria», indica. Para Vermoet, la asignatura tiene fuertes tintes totalitarios y antiliberales. «Se tienen que dar los valores de toda la sociedad, los de la Constitución, no las ideas “progres” del gobierno de turno», puntualiza.


Sábado 9 de Diciembre de 2006

Constitución, laicidad y educación para la ciudadanía

11:04 h | Artículos,Libros | Maria | Comentarios cerrados

republica.bmpCON este título el PSOE ha publicado un manifiesto con motivo del 28º aniversario de la Constitución de 1978. En él se hace un desafortunado paralelismo entre la actual Constitución y la del régimen republicano de 1931, a pesar de que esta última era abiertamente, no laica, sino anticatólica. Lo que inicialmente fue aceptado como una democracia liberal por Marañón, Ortega o Pérez de Ayala, padres intelectuales de la República, terminó por calificarse de estupidez y canallada. Las causas del fracaso del régimen republicano, entre otras, fueron la depresión económica, y la falta de medidas para paliar dicha crisis, con el consiguiente desmoronamiento social, en un régimen que después del asesinato de Calvo Sotelo, bajo la sospecha del socialista Prieto, acabó en una sangrienta Guerra Civil. Le precedieron actos de violencia entre las propias izquierdas, y a su vez, contra la derecha y la Iglesia Católica, siendo incapaz el propio Azaña en este proceso revolucionario de cumplir y hacer cumplir la ley. El partido socialista se radicalizó y cayó en el bolcheviquismo, pese a la oposición de Besteiro, junto con los anarquistas que también compartían el terrorismo.

En este manifiesto socialista también se hace referencia, no sin cierta perplejidad, al consenso y la igualdad en la Constitución de 1978, aspectos que actualmente están en quiebra, después de que el Gobierno de Rodríguez Zapatero haya ideado un cambio de régimen constitucional, no cejando en el empeño de apartar del escenario político al principal partido de la oposición, que representa a la mitad de los españoles, aliándose con los nacionalistas, separatistas y terroristas de ETA. Este proceso comienza con el Pacto del Tinell, y con el acuerdo en Perpignan, plasmándose en concreto en el abandono del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, y la Ley de Partidos Políticos, rechazando las reiteradas peticiones de consenso por la oposición, junto con una transformación del Estado autonómico, que tiende a la ruptura de la indisoluble unidad de la Nación española, como lo prueba el actual Estatuto de Cataluña, que vulnera la igualdad y solidaridad de todos los españoles.

Además de este cambio en el modelo territorial del Estado, los socialistas también pretenden un cambio en el modelo social, y para ello se viene a reinterpretar la Constitución. El manifiesto lo que viene a descubrir es un principio constitucional hasta ahora ignoto: la laicidad. Este concepto emergente se justifica ante los nuevos fenómenos migratorios y la nueva sociedad multicultural española, lo que lleva a rediseñar un nuevo derecho de libertad de conciencia. De tal forma, que todo lo religioso, se piensa que lo único que hace es sembrar fronteras entre los ciudadanos, y se tacha por ello sin más, de fundamentalismo. Sin laicidad, dicen, serían delitos civiles algunas libertades como la interrupción voluntaria del embarazo, el matrimonio entre personas del mismo sexo, y dejarían de ser delitos el maltrato a la mujer, la ablación o la discriminación por razón de sexo.

En definitiva, se trata de sustituir todo lo religioso, que se percibe como contrario a las conciencias libres y críticas, lleno de imposiciones, que mediatizan la voluntad ciudadana, y que va en contra de la convivencia de culturas, ideas y entre los ciudadanos, por la laicidad, que vendría a representar una asepsia ideológica ajena a fundamentalismos, que garantizaría la convivencia de la diversidad de concepciones, integrada por el conjunto de valores que se recogen en la Constitución, y que se canalizarían a través de la nueva asignatura, Educación para la Ciudadanía.

Este esfuerzo interpretativo viene a oscurecer y tergiversar, la claridad que el constituyente vino a plasmar en el art. 16 de la Constitución, que garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto, sin más limites, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley. Todo ello, teniendo presente que ninguna confesión tendrá carácter estatal, y será por lo tanto aconfesional. Y olvidando dicho manifiesto, que los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.

El laicismo que propugna este Gobierno socialista es contrario a la Norma Fundamental. Pretende aniquilar y diluir cualquier fenómeno religioso para que no tenga incidencia y repercusión en la vida social, expulsando de la vida pública, de forma especial a los católicos, como ocurriera en la Constitución republicana de 1931. Así, eliminan cualquier atisbo de libertad religiosa en su manifiesto, para acto seguido implantar su propia “religión” laica, esta sí, no exenta del fundamentalismo de su ideología, que pretenden encauzar de forma sibilina a través de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que vendría a sustituir a la enseñanza de la religión católica en las escuelas.

Bajo el pretexto de la neutralidad, convivencia y una mal entendida aconfesionalidad, que interpretan como extinción de lo religioso, con la excusa del multiculturalismo, se adopta una actitud liberticida y sectaria, para imponer su propia doctrina, cargada de un fundamentalismo excluyente de toda libertad religiosa e ideológica, eliminando la posibilidad de ejercer otros valores diferentes en una sociedad pluralista, ante la res pública. Se pretende implantar la dictadura del relativismo y del laicismo para cambiar a modo de ingeniería social los valores que impregnan y configuran nuestra sociedad, hasta alcanzar el pensamiento totalitario y único. En ningún caso nos podrán imponer, a no ser quebrantando el derecho a la libertad ideológica y la libertad religiosa, que son “libertades” quitar el derecho a la vida del nasciturus o equiparar como matrimonio la unión de personas del mismo sexo, porque eso sería violentar la propia naturaleza y dignidad humana, con independencia de cualquier referencia de índole religiosa.

Javier Pereda Pereda

Publicado en ideal.es


Viernes 8 de Diciembre de 2006

Asignatura de Religión: ¿por qué no volvemos al catecismo?

21:43 h | Artículos,Libros | CHEQUE | Comentarios cerrados

asignatura.jpgLos obispos están decepcionados porque, tras muchas reuniones con la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, la asignatura de religión será opcional y no evaluable. Es decir, que no servirá para nada. Ha vuelto a demostrarse a qué se refieren los obispos cuando hablan de diálogo : la cosa consiste en sentarse en una mesa longitudinal ubicada en una habitación longitudinal. En un lateral se sitúan los unos; enfrente, los otros. Se llama a las cámaras de TV, las cuales, tras filmar un mudo, se van a montar las imágenes. De este modo, el político puede escenificar –es más, los medios lo escenifican por él- el diálogo. Más tarde, pongamos un mes, o dos, según depende, se comunica que se ejecutará lo que el Gobierno ya tenía pensado desde la primera toma de imágenes del “diálogo”. Es decir, que la religión será una ‘maría’ a la que los alumnos no harán ni caso, por la sencilla razón de que no pueden suspenderla, nunca queda para septiembre.

La lectura es sencilla: la dialogante ministra del ramo, señora Cabrera, ha hecho esfuerzos ímprobos por llegar a un acuerdo con esos señores obispos, tan cabezones e intolerantes, pero, desgraciadamente, no ha sido posible, y está claro que el Gobierno tiene que gobernar… como su mismo nombre indica.

Un mes atrás, cuando comenzó la comedia, el Gobierno Zapatero defendía una asignatura de religión no evaluable, sin compensación pedagógica, además de introducir una cuña: que fuera el Gobierno, y no la Iglesia católica, quien decida quién está capacitado para dar clase de catolicismo. Tras un mes de diálogo, ¿han observado ustedes que el Gobierno haya cedido un ápice? No, desde luego, pero nadie podrá acusarle de estar cerrado al diálogo.

Lo más gracioso es que el Gobierno Zapatero, asustado por la violencia y la tristeza de nuestros adolescentes –los pobres no se aguantan ni a sí mismos-, busca desesperadamente una nueva moral que sustituya a la moral cristiana. Algo muy difícil de conseguir porque es como pretender sustituir un Rioja gran Reserva por el vino sin alcohol, el café por el descafeinado, el habano por el tabaco ligth o el ibérico por el jamón dulce.

La progresía repite que la escuela no está para dar catequesis, y pretende sustituirlo por el hecho religioso, un coñazo insoportable, pero en el fondo lo que quiere es catequesis, o al menos uno de los resultados de la catequesis: que no se le desmande el corral, al que nadie sabe cómo meter en vereda. Y es lógico : han sido los progres quienes han enseñado, con el mejor predicador, Fray Ejemplo, que cualquier autoridad moral puede y debe ser discutida. Sus alumnos simplemente han aprendido la lección, y la han aplicado, en primer lugar, a sus maestros: ahora sus maestros están aterrados. ¡Claro que el progre quiere catequesis y no instrucción! Quizás no sepa qué tipo de catequesis, pero que quiere catequesis, vaya que si la quiere.


¿Qué se puede esperar?

14:36 h | Libros,Noticias | Maria | Comentarios cerrados

gregorio-peces-barba.gif¿Qué se puede esperar de una asignatura de corte doctrinario cuyo programa ha sido elaborado por pensadores laicistas? Y es que la pasada semana se presentó el curriculum definitivo de la asignatura “Educación para la Ciudadanía”. La presentación la hicieron pensadores laicistas junto con la ministra.