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Viernes 22 de Diciembre de 2006

Objeción también en las escuelas católicas: Se equivoca D. Manuel de Castro

1:49 h | Libros,Opinión | Jaimeba | Trackback

Libertad de educación.bmpEl Gobierno ultralaicista de Zapatero, animado por quien siendo el Comisariado para atender a las víctimas del terrorismo, las despreciaba, el señor Peces Barba, está tratando de imponer a todos los españoles, su concepción del mundo, a través de la asignatura Educación para la Ciudadanía.

Solamente la rápida respuesta de la sociedad civil, encabezada por los padres y por asociaciones que se han rebelado contra el adoctrinamiento que pretende el Gobierno ultrasocialista, ha impedido que esta asignatura sea impuesta a la comunidad educativa sin ninguna batalla por la libertad de educación. Mención especial se debe hacer a los Obispos, que de forma valiente y responsable, han señalado el derecho que asiste a los padres a la objeción de conciencia así como han denunciado el intento totalitario protagonizado por el señor Zapatero.

En esta batalla, como no podía ser de otra forma, se ha contado con la oposición frontal del socialismo excluyente. Era sabido que el señor Zapatero, desoyendo a voces internas de su propio partido, que le reclamaban diálogo y respeto para la educación, no lo iba a dar, sino que iba a apostar por imponer sus propias ideas.

manuel de castro.jpgLo que no esperaban los padres españoles es que el mismísimo responsable de la FERE, echara un cable al sr. Zapatero afirmando en el Diario ABC el pasado 7 de diciembre que los contenidos de los actuales borradores de Primaria y de la ESO de Educación para la Ciudadanía se circunscriben a proponer valores comúnmente aceptados, presentes en nuestra Constitución, evitando abordar aquellas otras cuestiones del ámbito estrictamente personal sobre las que la sociedad no tiene una opinión compartida y eludiendo entrar en confrontación con los valores del carácter propio de los centros. Por ello rechaza la posible objeción de conciencia a ejercer por los padres, lo que ya había sido manifestado por el propio De Castro en el periódico profesional de educación “Escuela” (núm. 3725, de 16/11/06).

Sinceramente nos chocan, y mucho, estas líneas escritas por D. Manuel. La FERE ha sabido rectificar parcialmente y ha señalado según recoge el mismo diario ABC una opinión totalmente contraria a la de su responsable. Entendemos que ha sido un lapsus en la brillante carrera de D. Manuel. No se puede preferir la compañía del ultralaicista sr. Zapatero a la de los Obispos, a la de los padres, sean católicos o no, a las manifestaciones de la experta y prudente Blanca de la Cierva y a la de las asociaciones civiles movilizadas contra la religión oficial decretada por el sr. Zapatero.

Como han señalado diversos expertos en materia educativa, “Manipulación de la Ciudadanía” invade la esfera reservada a la educación de los padres por nuestra Constitución y por el más elemental de los derechos abordando cuestiones morales y éticas como la construcción de la conciencia moral, la educación afectivo-sexual, las orientaciones afectivo-sexuales, el relativismo, la ideología de género, etc.

Al ser una asignatura adoctrinante la única solución justa es hacerla optativa, de tal forma que solo sea cursada por aquellos padres que así la soliciten. De ser obligatoria, cualquier padre, lleve a su hijo a un colegio católico o no, podrá optar por la objeción de conciencia, sin que ningún titular del mismo, sea estatal o no, pueda coartarle su derecho.

Sería de esperar que todos los centros católicos rechazaran por totalitaria esta asignatura si fuera obligatoria, ayudando así a los padres que han optado por dichos centros, a ver cumplido su derecho de educar a sus hijos conforme a sus propias convicciones. En este sentido sería de agradecer que las distintas instituciones educativas, encabezadas muchas de ellas por las nuevas y antiguas realidades eclesiales, se manifiesten.

No cabe en este tema una mirada chata que mire tan solo al propio centro y a corto plazo. Algunos piensan, “en mi colegio, de este movimiento o asociación, enseñarán esta disciplina sin meterse en malos contenidos”. Subyace a esta actitud, una insolidaridad patente, olvidando a todos los alumnos, mayoritarios en España, que no pueden ir a estos centros y deben acudir a centros estatales. Se les deja solos en su batalla.

Subyace también una ingenuidad. Una vez introducida una reforma en el seno de la sociedad, va educando a las generaciones y será cuestión de tiempo que se vaya cercenando poco a poco más la libertad de educación. Además de la dificultad de que esos alumnos no reciban el mal influjo de lo que tienen alrededor.

La única solución es la rebelión pacífica de la sociedad educativa a través de la objeción de conciencia de los padres y el apoyo de todos los centros educativos, especialmente de aquellos que tienen más fácil ganada su independencia por no depender del Gobierno de turno.

Pide al PP una cláusula de conciencia contra Educación para la Ciudadanía

Valores ciudadanos en la escuela (por Manuel de Castro)

Manipulación de la Ciudadanía (por Jaime Urcelay)

Las escuelas católicas advierten de que el Gobierno pretende imponer creencias a los alumnos

José Castro

Publicado en Análisisdigital.org