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Sábado 30 de Diciembre de 2006

Andalucía, «ariete» del Gobierno en Educación para la Ciudadanía

17:40 h | Libros,Noticias | Maria | Comentarios cerrados

zapterochaves.jpgUn borrador autonómico de la materia refuerza los contenidos y adelanta la asignatura el próximo curso para 3º de ESO

El largo proceso de negociación y elaboración de la asignatura de Educación para la Ciudadanía llega a una de sus etapas finales. El Consejo de Ministros aprobará previsiblemente hoy el Real Decreto de enseñanzas mínimas para la etapa de Secundaria, una norma donde se regula el tratamiento que ha de tener la nueva materia -obligatoria en 1º o 3º y en 4º de Secundaria-. A partir de su aprobación por el Gobierno, las distintas comunidades autónomas deberán desarrollar estas enseñanzas mínimas en función de los porcentajes que les corresponden: un 45 por ciento para las que tienen lengua propia y un 35, para las que no.

Andalucía puede convertirse en el «ariete» del Ejecutivo en lo que a la implantación de la materia se refiere. Y es que, según un borrador al que ha tenido acceso este periódico, el Gobierno que preside el socialista Manuel Chaves está dispuesto a ampliar sustancialmente los contenidos -con riesgo de irrumpir incluso en la moral privada- y de hacerlo el próximo año, cuando se aplicarán las nuevas enseñanzas correspondientes a 3º de ESO, tal y como estaba previsto en el calendario de aplicación de la LOE.

Moralidad

El caso es que, desde que se planteó, la nueva asignatura no ha dejado de ser el centro de un debate entre los que quieren suprimirla, los que piden objeción de conciencia para no cursarla y los que aseguran que no entra «para nada en asuntos de la moral privada». Entre éstos últimos se encuentra la propia ministra, que ha insistido una y otra vez en que Educación para la Ciudadanía versará sobre los derechos humanos y el desarrollo constitucional.

Pero el propio documento presentado por el Gobierno a las comunidades autónomas hace dudar de ello. Sólo un ejemplo: en el bloque segundo para 4º curso propone centrarse en los valores de la «identidad personal, la libertad y la responsabilidad», con particular atención a la relación entre «inteligencia, sentimientos y emociones».

Estas cuestiones -que muchos colectivos entienden que deben tratarse en el ámbito familiar- son aún más ampliadas en el borrador elaborado por Andalucía.

El texto autonómico ahonda, entre otros, en conceptos como «la condición humana como proceso de construcción individual y social». Diferentes asociaciones han mostrado su crítica, no sólo a que estos asuntos sean abordados en el colegio, sino también a que no dejen opción alguna para que puedan resolverse desde una concepción religiosa.

En cuanto a la sexualidad y la identidad de género, en el borrador andaluz se hacen constantes alusiones a las «relaciones afectivo-sexuales», «preferencias sexuales» y «distintas realidades familiares».

Además de ampliar contenidos, la Junta de Andalucía ha organizado este mes de diciembre cursos de tres créditos de formación para los profesores en Educación para la Ciudadanía a través de la Fundación Cives, conocida por una controvertida propuesta de contenidos para la materia elaborada con la Universidad Carlos III de Madrid, que tiene a Gregorio Peces-Barba como rector y que ha sido un denodado defensor de la implantación de la asignatura.

Biología

Aún con todo, la Educación para la Ciudadanía no es la única asignatura que preocupa a los padres. Y es que, aunque en la nueva materia no se hace mención explícita a la clonación humana o a otros aspectos que en su día levantaron ampollas -como los métodos anticonceptivos-, el Ministerio de Educación sí se vale de otras asignaturas para tratar estas cuestiones.

De este modo, en las enseñanzas para 4º curso de Secundaria se hace referencia a la «ingeniería y la manipulación genética: aplicaciones, repercusiones y desafíos más importantes. Los alimentos transgénicos. La clonación o el genoma humano».

Mientras, en el Día de los Inocentes, los que tampoco quisieron despedir el año sin reiterar su desaprobación ante la polémica materia fueron los estudiantes de la plataforma Novillada.org.

Un grupo de alumnos dejaron ayer un «monigote» de cartón piedra de un metro y medio de alto a las puertas del Ministerio de Educación y Ciencia para denunciar que la asignatura es una «inocentada» que pretende tratar a los alumnos como «títeres».

Siete dirigentes de la plataforma se concentraron delante del ministerio y cuatro de ellos, disfrazados con caretas del presidente del Gobierno, movieron marionetas de «monigotes», gritaron contra la ministra y corearon el lema «Yo no quiero que me eduque Zapatero».

«Ante la actitud de la ministra, que nos quiere colgar un monigote en la espalda con la asignatura de Educación para la Ciudadanía, nosotros, los alumnos, se lo devolvemos y le decimos que ni somos inocentes ni borregos», señala el manifiesto leído por el portavoz de la organización, Pablo Paredes.

Novillos

Los estudiantes volvieron a animar a los jóvenes a que «se salten» la clase de esta asignatura que consideran «adoctrinadora» y a ejercer el «derecho a la huelga que reconoce la LOE».

Sus representantes advirtieron a Cabrera de que se va encontrar las aulas «vacías» frente a la «imposición» de esta materia -a la que denominan Manipulación para la Ciudadanía»- porque está al servicio de la ideología del gobierno de turno.

«Este Gobierno nos quiere manipular a través de esta asignatura como vulgares títeres, pero no nos vamos a quedar callados y vamos a responder: nos burlamos de esta asignatura, que es una broma pesada y de mal gusto», según Paredes.

Celia Maza

Publicado en La Razón


Miércoles 27 de Diciembre de 2006

El mercado de trabajo global

13:52 h | Artículos,Libros | Maria | Comentarios cerrados

iwasakib1.jpgMI artículo del domingo pasado -«La lotería»- ha mosqueado a más de un lector que se ha tomado la molestia de escribirme, para decirme que nuestra enseñanza pública es excelente, primero por gratuita y segunda por pública. Personalmente pienso que esas dos credenciales hablan muy bien de su finalidad política, pero en ningún caso de su excelencia académica. Sin embargo, quiero aprovechar la curiosidad de aquellos correos electrónicos para extenderme acerca de qué entiendo por excelencia académica y qué nos jugamos en caso de no tenerla.

Entiendo por excelencia académica un sistema educativo basado en la disciplina, el orden y el conocimiento. Disciplina para restaurar el respeto hacia los profesores, mejorar la convivencia entre los alumnos y fomentar el cuidado de un patrimonio (infraestructuras, bibliotecas, laboratorios, ordenadores, etc.) que tiene que ser utilizado por cientos de usuarios. En segundo lugar, orden para crear hábitos de estudio, estimular la responsabilidad y favorecer las condiciones para el mejor aprendizaje posible. Finalmente, conocimientos para adquirir la formación necesaria y suficiente que nos permita hacer frente a los retos que plantea un nuevo mercado de trabajo que ya no es local sino global. ¿Y cuáles son esos conocimientos?

Una sólida base de conocimientos numéricos y humanísticos se me antoja esencial. Por desgracia, para muchos políticos es más importante el número de graduados que la calidad de los conocimientos impartidos. Es triste decirlo, pero las últimas generaciones parecen peor preparadas que las que egresaron de los institutos durante los años setenta y primeros años de la década del ochenta. Y como el conocimiento no caduca sino simplemente se enriquece, esa imprescindible base científica y verbal debería enriquecerse actualmente con una genuina enseñanza bilingüe y un empleo racional de los modernos recursos informáticos.

Hoy en día, un profesional menor de 30 años que no sea capaz de hablar, leer y escribir en inglés tiene que saber que su futuro laboral tiene fecha de caducidad. Hoy por hoy, un estudiante de secundaria que no se esté formando en el conocimiento de por lo menos dos lenguas modernas (inglés y francés o alemán), no podrá competir en el nuevo mercado laboral que ya existe en este momento. Hoy mismo, a los niños que están a punto de entrar a la enseñanza primaria, les tocará trabajar en un mercado laboral donde el conocimiento del árabe y el chino será fundamental. Y mientras tanto, aquí seguimos -dale que te pego- discutiendo sobre la presunta utilidad de asignaturas como «Religión» o «Educación para la Ciudadanía». ¿No es patético que lo que antaño dependía de las familias hogaño dependa del Estado?

Todos los indicadores académicos señalan que nuestra enseñanza pública es una de las peores de Europa. Todos los indicadores laborales señalan que los profesores de nuestra enseñanza pública tienen que trabajar en unas condiciones disciplinarias deplorables. Todos los indicadores sociológicos y psicopedagógicos señalan que los mejores alumnos casi siempre suelen ser acosados y hostigados por los peores estudiantes. ¿Qué esperamos entonces para reaccionar de manera rotunda y resuelta? La excelencia académica no es un tema que dependa de ser de izquierda o de derecha. Al contrario, cuanto más ideológico y político sea un sistema educativo, menos excelente y académico será.

El mundo laboral de mañana no se parecerá en nada al que hemos conocido hasta ahora, porque nuestros hijos buscarán trabajo en otros países y deberán expresarse en otras lenguas, o tendrán jefes y compañeros de trabajo que hablarán idiomas distintos aunque no tengan que salir nunca de casa. ¿Nuestro sistema educativo los prepara para ese futuro inexorable? ¿Y si no es así, quiénes serán los mejor preparados? Dudo mucho que sean los egresados de la actual enseñanza pública.

Fernando Iwasaki

Publicado en abc.es


La tolerancia a la papelera

0:25 h | Artículos,Libros | Maria | Comentarios cerrados

Cuando en España se incorporó el árbol a las ornamentaciones navideñas, daba la impresión que ello iba en detrimento de la instalación del típico belén o nacimiento, como si fueran alternativos y excluyentes. No podemos decir ahora que los belenes estén en crisis. El Bierzo es un ejemplo de la pujanza en la construcción de belenes. La lista se haría interminable, pero sirvan de muestra los ejemplos de Folgoso de la Ribera, Cabañas Raras, Villaverde de la Abadía, Compostilla, el belén de Macario y otros muchos. Particularmente interesante es el del Instituto Virgen de la Encina, la Sindical, que puede verse a través de los cristales de la puerta de entrada. Precisamente el día en que se colocó éste último en este emblemático centro público de enseñanza, era noticia que la directora de un colegio, allá por Andalucía, había arrojado a la papelera el belén preparado por los alumnos de la clase de religión. Pues bien, deseo aprovechar este espacio para agradecer a dicha directora, y a otros directores que también han prohibido los signos navideños en sus respectivos colegios, el gesto que han tenido de no aceptar en ellos semejantes manifestaciones religiosas y culturales.

¿A qué se debe este agradecimiento? Pues sencillamente a que nos ayudan a descubrir con claridad meridiana lo que es la intolerancia, el sectarismo, la insensatez y la falta de sentido común. Sabemos que esas actitudes existen, y cada vez con más frecuencia, pero no todo el mundo es consciente de ello. Es posible que, gracias a estos ilustres docentes y a su intolerante y ridícula manera de actuar, muchos padres descubran el talante y la calaña de algunos educadores de sus hijos. Lo peor de todo es que este tipo de especímenes no son elementos aislados, sino que abundan incluso entre las más altas magistraturas.

Pretender justificar estas conductas en el carácter «laico» de los centros o en el respeto a otras culturas y religiones es ignorar tanto el significado genuino de la palabra laico como el alcance de la auténtica libertad religiosa. Pero no vamos a entrar ahora en profundidades. Alguna vez he comentado aquí mi experiencia, durante muchos años, de pasar la nochebuena en un centro de acogida de madres y niños en situación difícil. Hace dos años eran musulmanas la mayoría, y no sólo no se sintieron molestas sino que se integraron perfectamente en la celebración. Ellas mismas prepararon la cena y la mesa y cantaron villancicos. Así mismo también nos deleitaron con canciones y bailes de su tierra. Los niños contemplaban extasiados el belén, besaron al niño Jesús y recibieron emocionados los regalos.

Hace unos días en el paseo Pérez Colino vi una estampa enternecedora. Una joven pareja estaba sentada en un banco, teniendo la madre a su niño en brazos. A juzgar por los rasgos de la cara y el velo de la mujer, intuí que estos jóvenes inmigrantes eran musulmanes. Era una perfecta estampa navideña, un auténtico belén viviente. ¿Acaso les puede ofender la figura de María, José y el Niño, en los que pueden sentirse tan perfectamente representados? No arrojemos la tolerancia a la papelera.

Máximo Álvarez Rodríguez

Publicado en el mundo-la crónica


Martes 26 de Diciembre de 2006

Ayudas para la escuela privada

21:50 h | Libros,Noticias | Maria | Comentarios cerrados

El Consejo Escolar de Madrid solicitará al Gobierno regional la implantación del cheque escolar para las familias que lleven a sus hijos a centros privados no concertados, o la desgravación fiscal de los gastos educativos a través de la reducción de estos costes en el tramo autonómico del IRPF.
La iniciativa cuenta con el voto favorable de la mayoría de los miembros del Consejo Escolar, incluidos los representantes del Gobierno regional.

Publicada en 20 minutos


No hay más solución que la libertad

11:52 h | Libros,Noticias | Maria | Comentarios cerrados

familia.jpgDe nuevo se ha vuelto a plantear en nuestro país la cuestión laicista. Dejando a un lado artículos y declaraciones múltiples al respecto, el problema lo han puesto en primer plano de la actualidad dos documentos contrapuestos que acaban de hacerse públicos. Por una parte, la instrucción pastoral de la LXXXVIII Asamblea de la Conferencia episcopal española sobre orientaciones morales ante la situación actual de España y por otra, el Manifiesto del Partido Socialista Obrero Español con motivo del XXVIII Aniversario de la Constitución sobre Constitución, laicidad y educación para la ciudadanía.

El tema de la laicidad en la vida política es importante siempre y en España, de forma especial. Es un asunto que tenemos sin resolver de forma satisfactoria y que ha sido y será fuente de graves conflictos en tanto no se le dé una solución adecuada.  Afecta, nada menos, que a la definición constitucional del Estado con graves consecuencias de orden personal y social. Fundamentalmente afecta a la concepción de la enseñanza y a sus contenidos.

En este contencioso se encuentran, por una parte la Iglesia católica y las demás confesiones religiosas que exigen la enseñanza religiosa en los centros públicos en pie de igualdad con las otras disciplinas. A esta exigencia totalmente constitucional  se niega el actual Gobierno socialista alegando que el estado es laico. Alegación falsa. El Estado español no es laico sino aconfesional, que no es lo mismo. La actitud del Gobierno socialista choca frontalmente con la Constitución, que dice: «Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones (Art. 16.3).

Y refiriéndose a la enseñanza, a la libertad y el respeto a las opciones de los padres respecto a ella, el texto constitucional es también muy explícito. «Se reconoce la libertad de enseñanza» (Art. 27.1). «Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones» (Art. 27. 3).

¿Por qué se produce entonces el conflicto estando las cosas tan claras en la Constitución? Se puede decir, sintetizando, que el conflicto surge en la aplicación práctica cuando, como es el caso del actual Gobierno socialista, no hay deseo de cooperación, como prescribe la Constitución y se establece en las leyes todo tipo de dificultades que desvirtúan la aplicación efectiva de este derecho. Con el Gobierno del PP se había llegado a un acuerdo que satisfacía a las dos partes. En aquella ocasión tuve ocasión de decir que la solución, aparentemente aceptable, entrañaba una inestabilidad que se podría poner de manifiesto cuan el signo político del gobierno fuera otro. Y así ocurrió y en ello estamos.

Yo decía entonces, y repito ahora, que la verdadera solución de este eterno conflicto se encuentra en la aplicación efectiva del proclamado derecho de libertad de enseñanza. Para que haya de verdad libertad de enseñanza ha de ser posible la creación de centros docentes por parte de los particulares, personas físicas, jurídicas (Art. 27.6). Para ello facilítese por parte de los poderes públicos la consiguiente ayuda financiera, de modo que no se discrimine, por razones económicas, el acceso a los centros que se elijan. De esta forma sería real la libertad de enseñanza. Los centros ofrecerían la enseñanza que los padres demandaran: con contenido religioso o sin él; de esta o aquella confesión. Y se terminaría con el conflicto y la zozobra de los ciudadanos en punto tan importante. Las ideologías de los gobiernos de turno no afectarían al sistema. En él, el Estado jugaría un papel subsidiario para colmar las posibles carencias de la iniciativa social.

En una leal y sincera democracia constitucional, ésta es, a mi juicio, la verdadera solución. Sólo hace falta voluntad política, confianza en la iniciativa y espíritu de emulación de los ciudadanos, sin sectarismos trasnochados.

Leandro Benavides

Publicado en la Nueva España


Cuando la educación se transforma…

11:28 h | Artículos,Libros | Maria | Comentarios cerrados

secundaria.jpgLa docencia es una de los trabajos más bellos y apasionantes que pueda haber. Sin embargo no alcanza a emular suficientemente la tarea de educar y criar a un hijo.

Soy profesor de Ética y de Filosofía en un Instituto de Enseñanza Secundaria, también soy padre de tres hijos. Mi tarea y mi responsabilidad como docente acaba mucho antes de interferir en la libertad de los padres para educar a sus hijos en sus propias convicciones morales.

Nunca he adoctrinado -bien lo saben mis alumnos-: explico con la misma pasión a Nietzsche y a Tomás de Aquino. Sin embargo la reforma del sistema educativo que se avecina parece contradecir este principio fundamental de la libertad.

Cuando se empezó la aplicación de la Logse, al principio sólo teníamos sospecha de que, junto a algunos aciertos (las adaptaciones curriculares y la atención a la diversidad por ejemplo), nos exponíamos a gravísimos errores.

Desgraciadamente, ahora la práctica totalidad de los compañeros con los que trabajo tiene una certeza dolorosamente adquirida: tal vez algún pedagogo de despacho siga pensando que la Logse educa, pero nuestra experiencia es exactamente la contraria.

Sin embargo la nueva reforma educativa no sólo no corrige los gravísimos errores anteriores sino que, con la obstinación propia de los peores sistemas ideológicos abunda en los mismos y -por difícil que parezca- los supera: pretender la titulación con un suspenso más, regularizar el «derecho» a hacer novillos mediante asamblea (!) y, lo que resulta más inquietante: quitar horas a asignaturas fundamentales para dedicarlas a una especie de enseñanza de «religiosidad laicista» que se intenta imponer de modo obligatorio: Educación para la ciudadanía.

Nadie puede estar en contra de la enseñanza de los valores democráticos. Lo cuestionable es el modo en el que se quiere llevar a cabo. A través de esta «educación» el Gobierno pretende imponer a la nueva generación (que, por cierto, es la de mis hijos) su propia moral y convicciones: no hay verdadera revolución ideológica si ésta no se inyecta desde los primeros años de la educación.

Pero aquí han pinchado en hueso, señores gobernantes. Ningún poder civil tiene autoridad para educar a mis hijos. La educación es responsabilidad insustituible de los padres porque educar es conducir a alguien en el amor a la vida, en su bondad y belleza y esto sólo es posible cuando el educador pone su corazón en el educando.

El Estado sólo puede colaborar con los padres; el Estado por sí mismo no tiene ninguna autoridad para educarlos porque no los ama, porque ellos (mis hijos y los hijos de mis amigos) no son un fin para el Estado sino un medio para sus más que cuestionables fines.

Y han pinchado hueso porque, como docentes hemos aguantado estoicamente la devaluación de sistema educativo, su falta de calidad y de rigor formativo, la pérdida de autoridad; pero no estamos dispuestos a que se metan como si tal cosa en la intimidad de la educación moral de nuestros hijos. Hasta ahí podíamos llegar.

Pueden estar seguros, señores responsables del sistema educativo que esta batalla la lucharemos -profesionalmente- a muerte. Sin embargo sigo creyendo en la exigencia de honestidad del corazón humano. Del corazón de todo ser humano, también de aquellos que mientras intentan adoctrinar a los hijos de los demás, llevan a los suyos a colegios católicos de nuestra región.

Me siento solidario con sus buenos deseos, y también deseo con absoluta sinceridad lo mejor para ellos. Pero, por favor se lo pido, se lo suplico y, en nombre de la libertad, se lo exijo: no intenten adoctrinar a mis hijos.

Fernando López Luengos

Doctor en Filosofía

Publicado en abc.es


Viernes 22 de Diciembre de 2006

Extracto del artículo “La leche”

12:28 h | Artículos,Libros | Jaimeba | Comentarios cerrados

daniel_rodriguez.jpgLos socialdemócratas de buena fe piensan que el Gobierno es necesario para redistribuir de ricos a pobres, pero lo cierto es que esa redistribución se produce en el mundo real de grupos desorganizados a grupos organizados, que son los que pueden meter presión a legisladores y gobernantes. Y los beneficiarios de privilegios estatales tienden a estar muy bien organizados. Así, resulta impensable que se puedan adoptar medidas como el cheque escolar, porque sindicatos y funcionarios son muy activos defendiendo “sus derechos”, es decir, defendiendo su privilegio de esquilmarnos y destrozar la educación de nuestros hijos, y la escuela concertada también lo es y teme la competencia de nuevas escuelas que pudieran fundarse gracias al cheque.

Daniel Rodríguez Herrera
Libertad Digital
Puede consultarse el artículo completo aquí


Objeción también en las escuelas católicas: Se equivoca D. Manuel de Castro

1:49 h | Libros,Opinión | Jaimeba | Comentarios cerrados

Libertad de educación.bmpEl Gobierno ultralaicista de Zapatero, animado por quien siendo el Comisariado para atender a las víctimas del terrorismo, las despreciaba, el señor Peces Barba, está tratando de imponer a todos los españoles, su concepción del mundo, a través de la asignatura Educación para la Ciudadanía.

Solamente la rápida respuesta de la sociedad civil, encabezada por los padres y por asociaciones que se han rebelado contra el adoctrinamiento que pretende el Gobierno ultrasocialista, ha impedido que esta asignatura sea impuesta a la comunidad educativa sin ninguna batalla por la libertad de educación. Mención especial se debe hacer a los Obispos, que de forma valiente y responsable, han señalado el derecho que asiste a los padres a la objeción de conciencia así como han denunciado el intento totalitario protagonizado por el señor Zapatero.

En esta batalla, como no podía ser de otra forma, se ha contado con la oposición frontal del socialismo excluyente. Era sabido que el señor Zapatero, desoyendo a voces internas de su propio partido, que le reclamaban diálogo y respeto para la educación, no lo iba a dar, sino que iba a apostar por imponer sus propias ideas.

manuel de castro.jpgLo que no esperaban los padres españoles es que el mismísimo responsable de la FERE, echara un cable al sr. Zapatero afirmando en el Diario ABC el pasado 7 de diciembre que los contenidos de los actuales borradores de Primaria y de la ESO de Educación para la Ciudadanía se circunscriben a proponer valores comúnmente aceptados, presentes en nuestra Constitución, evitando abordar aquellas otras cuestiones del ámbito estrictamente personal sobre las que la sociedad no tiene una opinión compartida y eludiendo entrar en confrontación con los valores del carácter propio de los centros. Por ello rechaza la posible objeción de conciencia a ejercer por los padres, lo que ya había sido manifestado por el propio De Castro en el periódico profesional de educación “Escuela” (núm. 3725, de 16/11/06).

Sinceramente nos chocan, y mucho, estas líneas escritas por D. Manuel. La FERE ha sabido rectificar parcialmente y ha señalado según recoge el mismo diario ABC una opinión totalmente contraria a la de su responsable. Entendemos que ha sido un lapsus en la brillante carrera de D. Manuel. No se puede preferir la compañía del ultralaicista sr. Zapatero a la de los Obispos, a la de los padres, sean católicos o no, a las manifestaciones de la experta y prudente Blanca de la Cierva y a la de las asociaciones civiles movilizadas contra la religión oficial decretada por el sr. Zapatero.

Como han señalado diversos expertos en materia educativa, “Manipulación de la Ciudadanía” invade la esfera reservada a la educación de los padres por nuestra Constitución y por el más elemental de los derechos abordando cuestiones morales y éticas como la construcción de la conciencia moral, la educación afectivo-sexual, las orientaciones afectivo-sexuales, el relativismo, la ideología de género, etc.

Al ser una asignatura adoctrinante la única solución justa es hacerla optativa, de tal forma que solo sea cursada por aquellos padres que así la soliciten. De ser obligatoria, cualquier padre, lleve a su hijo a un colegio católico o no, podrá optar por la objeción de conciencia, sin que ningún titular del mismo, sea estatal o no, pueda coartarle su derecho.

Sería de esperar que todos los centros católicos rechazaran por totalitaria esta asignatura si fuera obligatoria, ayudando así a los padres que han optado por dichos centros, a ver cumplido su derecho de educar a sus hijos conforme a sus propias convicciones. En este sentido sería de agradecer que las distintas instituciones educativas, encabezadas muchas de ellas por las nuevas y antiguas realidades eclesiales, se manifiesten.

No cabe en este tema una mirada chata que mire tan solo al propio centro y a corto plazo. Algunos piensan, “en mi colegio, de este movimiento o asociación, enseñarán esta disciplina sin meterse en malos contenidos”. Subyace a esta actitud, una insolidaridad patente, olvidando a todos los alumnos, mayoritarios en España, que no pueden ir a estos centros y deben acudir a centros estatales. Se les deja solos en su batalla.

Subyace también una ingenuidad. Una vez introducida una reforma en el seno de la sociedad, va educando a las generaciones y será cuestión de tiempo que se vaya cercenando poco a poco más la libertad de educación. Además de la dificultad de que esos alumnos no reciban el mal influjo de lo que tienen alrededor.

La única solución es la rebelión pacífica de la sociedad educativa a través de la objeción de conciencia de los padres y el apoyo de todos los centros educativos, especialmente de aquellos que tienen más fácil ganada su independencia por no depender del Gobierno de turno.

Pide al PP una cláusula de conciencia contra Educación para la Ciudadanía

Valores ciudadanos en la escuela (por Manuel de Castro)

Manipulación de la Ciudadanía (por Jaime Urcelay)

Las escuelas católicas advierten de que el Gobierno pretende imponer creencias a los alumnos

José Castro

Publicado en Análisisdigital.org


Religión, sin alternativa en Bachillerato

1:33 h | Libros,Noticias | Jaimeba | Comentarios cerrados

images.jpgReduce de cuatro a tres las modalidades de este tramo y propone una asignatura de Educación para la Ciudadanía «de carácter filosófico»

La asignatura de Religión católica en Bachillerato, que será de oferta obligada por parte de los centros en el primer curso y de elección voluntaria para los alumnos, no tendrá una materia alternativa de contenido no confesional. «En principio, no está previsto que se ofrezca una enseñanza no confesional», manifestó ayer el secretario general de Educación, Alejandro Tiana, informa Ep. Falta por decidir qué sucederá con los estudiantes que no la cursen. En Primaria, Religión sólo será de tipo confesional, y quienes no la cursen tendrán la «debida atención educativa», según determine cada centro. Dicha atención, en ningún caso, comportará el aprendizaje de contenidos curriculares asociados al conocimiento del hecho religioso ni a cualquier área de la etapa.

Tiana señaló que, en principio, tal y como se habló con la Conferencia Episcopal Española, la enseñanza de la materia de Historia y Cultura de las Religiones se ofrecería en Educación Secundaria Obligatoria, como ha quedado recogido en los decretos sobre los que el Ministerio espera que dictamine esta semana el Consejo de Estado. «Aseguraremos que quien quiera tener Religión la pueda tener en el primer curso de Bachillerato», aseguró Tiana.

Según la propuesta, el Bachillerato, como desarrollo de la Ley Orgánica de Educación, pasará de cuatro tipos a tres: Artes, que se dividirá en dos (Imagen, Artes Plásticas y Diseño y la nueva de Música, Danza y Artes Escénicas); Ciencias y Tecnología (que aúna los vigentes de Ciencias de la Naturaleza y la Salud y Tecnología) y Humanidades y Ciencias Sociales.

El Estado fija así las materias comunes y de modalidad mientras corresponde a las autonomías las optativas, que, según Tiana, «serán un par y, posiblemente, entre ellas esté una segunda lengua extranjera». Las asignaturas comunes serán: Ciencias para el Mundo Contemporáneo, Educación física, Filosofía y Ciudadanía, Historia de la Filosofía, Historia de España y Lengua castellana y Literatura y, si la hubiere, Lengua cooficial y Literatura.

Tiana destacó que todos los estudiantes cursarán Ciencias para el Mundo Contemporáneo para que adquieran una cultura científica. Esta materia y Filosofía y Ciudadanía serán cursadas en esta etapa en al menos un curso. Tiana destacó que Filosofía y Ciudadanía tendrá un «carácter filosófico».

En cuanto al Bachillerato nocturno, las autonomías reclamaron que se tratara de una opción «para personas adultas», es decir, que se introdujera «flexibilidad» para que cada vez más jóvenes puedan cursarlo, petición que el Ministerio ve «adecuada». Por ello, Tiana se mostró partidario de explorar qué margen de flexibilidad se puede dar para adaptar su diseño a los jóvenes.

Sobre las peticiones del sector educativo de estructurar un Bachillerato de tres años, Tiana cree que las autonomías tienen «campo» para hacer alguna «experimentación», pero si se ajusta a la normativa estatal.

Publicado en La Razón


Jueves 21 de Diciembre de 2006

¿Jornada continua en los colegios?

12:29 h | Libros | Jaimeba | Comentarios cerrados

figures_more_danish_childre.jpgDesde hace unos días asisto entusiasmada al debate suscitado por la petición de jornada continua en los colegios navarros. Mi alegría viene sobre todo motivada por esa referencia continua a que “se hará lo que los padres quieran”.

No sé cómo acabará el debate, pero como madre de varios hijos voy a mojarme: sí a la jornada continua.

No es lógico que cuando, desde muchos sectores, se están pidiendo unos horarios laborales más racionales, se nieguen éstos a los niños de edades tan tempranas. No es lógico que estemos hablando de tiempos “de calidad” y nos ocupemos de nuestros hijos a las tantas de la tarde-noche cuando estamos agotados pequeños y mayores.

Y, sobre todo, creo que está muy claro que nuestros hijos están demandando una atención mucho más personalizada que donde mejor se recibe es en el hogar, junto a los que más les quieren y que son los que mejor se la pueden dar.

No podemos ni debemos convertir la escuela en un apeadero de niños porque somos los padres los que debemos ir por delante en el cuidado y en la educación, y además está suficientemente demostrado que es lo más rentable y lo más sensato.

Pilar Pérez
Publicado en elpais.com